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domingo, 15 de septiembre de 2013

¡Ámate a ti mismo!

Publicado en Cantera Noticias http://www.canteranoticias.net el Miércoles, 04 de Septiembre de 2013

¡Ámate a ti mismo!

 
  Por Erik Quintanar.

Dicta la receta: “Para poder amar a alguien, primero ámate a ti mismo. No puedes amar a nadie si primero no te amas a ti mismo”. Otros dicen como equivalente: “no puedes querer a nadie si no te quieres primero tú”. Es una ideología muy de moda, y muy “obvia”, quizá, pero siempre me ha causado algún ruido. Para empezar distingamos con José José, que amar y querer no es igual, y a partir de ello consideraré que quien equipara amar y querer necesita una reflexión aparte. Hablaré pues del amarse a sí mismo, en esos términos, y no del quererse a sí mismo.
             Reconstrucción breve del mito de Narciso

Y el hermoso joven Narciso, que era incapaz de amar y reconocer al otro, despreció vanidosamente a la bella ninfa Eco, cómo había hecho con tantos hombres y mujeres más. Entonces fue castigado por la diosa Némesis para que sufriera el dolor del amor no correspondido. Y así, un día se encontró con su propio reflejo en el agua del cual se enamoró perdidamente. Y absorto en ese lugar, atrapado por su propia imagen, a la que no podía ni se atrevía a tocar para no desdibujarla, se consumió hasta convertirse en la flor llamada narciso, tan hermosa como maloliente.
Y Eco, consumida de melancolía, se retiró a una cueva donde su cuerpo también se consumió, quedando de ella solo una voz sin forma que repite en la lejanía la última frase o sílaba que se pronuncie.
¿Qué cosa puede significar eso de ‘amarse a uno mismo’, y además ponerlo como condición de posibilidad del ‘amor a los otros’, de modo que solo puedas amar a otros si te amas a ti mismo? ¿Es, incluso, bueno, malo o indiferente moralmente? ¿Es posible ese amarse a sí mismo? Aunque esta recomendación casi siempre refiere al ‘amor de pareja’, o triada, cuadra, etc., vaya, el ‘amor sexuado’ -que no es del todo lo mismo que ‘amor sexual’-, trataré de pensarlo en términos más generales como ‘amor a otros’.
Poniéndome sexista, diría que parece más una ideología de mujeres, o una receta para mujeres, que para hombres. No porque no vaya dirigida a ambos géneros, sino porque parece tener más acogida entre las mujeres que entre los hombres, y más promotores entre las mujeres, o entre hombres que se dirigen a mujeres. Quizá porque las mujeres sufren más el menosprecio de su valía, por parte de la sociedad, de los hombres, y, quizá también, por sí mismas. Quizá las mujeres suelen olvidar con más frecuencia ocuparse de su propia salud, sus necesidades, gustos, deseos, su propia felicidad, por ocuparse de las de otros. Quizá la mujer es más entregada –por una presunta naturaleza o por educación- y en el camino de la entrega se olvida de sí misma. También hay quienes afirmarían que la mujer lleva en su naturaleza la fragilidad de su auto-percepción, y necesita que le estén recordando lo mucho que vale y lo bella que es. Quizá también porque en la mujer es mejor vista la “vanidad” y el cuidado de sí misma para conservarse bella. Hay incluso una marea de e-mails masivos, poemas anónimos y hasta poemas de autor, canciones y escritos, dedicadas a difundir la necesidad de recordarle a la mujer cuánto vale. Pero no descartaremos tampoco que existe un buen número de cultores masculinos del amor a sí mismo. Incluso buena parte de los maestros del amor a sí mismo son hombres –esperemos no charlatanes-.
Históricamente, desde la antigua Grecia ya podemos rastrear la presencia y análisis de este tema del ‘amor a sí mismo’, por ejemplo en la Filosofía con Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, pasando luego por los escolásticos, la modernidad, y en el siglo XX a partir de la psicología como en Erick Fromm, y en la actualidad con algunos autores o terapeutas influenciados o formados, por ejemplo, en la Terapia Gestalt, y toda la ola de corrientes alternativas de crecimiento personal y sanación, corrientes orientalistas diversas y la New Age. Teniendo como antecedente inmediato del siglo pasado en occidente el psicoanálisis en la psicología y el surrealismo en el arte, que han permitido una revalorización de esa parte oculta del ser humano, de uno mismo, que antes se censuraba: el inconsciente descubierto por Freud, se ha hecho posible que el ser humano se acepte a sí mismo en su integridad, superando la culpa y la vergüenza sembrada por siglos por la vieja religión católica, y se ha abierto “posiblemente” la puerta a un ‘amor a sí mismo’, que algunos han cultivado con insistencia, y que hoy se ofrece por todos lados como cura contra la infelicidad.
El análisis, por lo menos desde la antigua Grecia, ha girado en torno a si el ‘amor a sí mismo’ es bueno o malo, positivo o negativo, siendo analizado quizá, a partir de observar a aquellos que parecen tener un excesivo amor a sí mismos -por ejemplo el bello mito de Narciso surge en la antigüedad para moralizar a los jóvenes griegos-, en donde los pensadores han tratado de establecer si eso es bueno, virtuoso o correcto. En la mayoría de los casos han encontrado que puede ser algo bueno o malo según el enfoque, entendiendo el enfoque negativo como egoísmo o ideas afines. Incluso para establecer esta distinción entre el enfoque positivo y el negativo, se suelen usar términos distintos: por ejemplo, los escolásticos lo llamaban amor sui en su enfoque positivo, y amor privatus en su enfoque negativo. Aunque en Grecia había un solo término para ello –φιλαυτία- y la distinción se hacía ex professo para la explicación. Pero en la medida que ese ‘amarse a sí mismo’ signifique procurarse todo lo bueno y bello, como en Aristóteles, y ser benevolente hacia los demás, tenerse respeto a sí mismo, o tener buena estima de sí mismo como requisito para tener fuerza moral suficiente para ser moral, entonces podría ser algo bueno.
Mención aparte merecen quienes de tendencia ascética o quietista, como el francés François Fénelon, fuertemente influido por Madame Guyon, una mística católica que fue considerada hereje por la iglesia y encarcelada, consideran que ni siquiera en su enfoque positivo el ‘amor a sí mismo’ es bueno, que de hecho el ‘amor a sí mismo’ es el enemigo del amor verdadero, que es el ‘amor puro’. Este ‘amor puro’ precisa de la renuncia a todo interés ajeno al amor mismo. Nuestras acciones han de ser guiadas por inspiración de Dios.
Sin embargo, el fenómeno hoy en día parece tener un cariz peculiar, en dónde el ‘amor a sí mismo’ más bien se receta a los infelices y a los que “aman” en demasía a otros olvidándose de sí mismos. Es un enfoque distinto el que predomina hoy día, desde la perspectiva de la sanación y el crecimiento personal de los Best Sellers (¡los mejor vendidos, vaya!) Parece una receta más hecha para vender que para alcanzar un conocimiento y amor auténticos, o un enfoque cientificista, en el mejor de los casos, que hay que esclarecer.
Por cuestión de espacio y tiempo, no puedo hacer una exposición detallada aquí, y este escrito será entonces, el anticipo de una investigación y análisis más profundo para el futuro inmediato. Por lo pronto, baste notar que no necesariamente el ‘amor a sí mismo’ parece algo bueno o digno de procurarse. Al menos no a segunda vista. Los cultores del ‘amor a sí mismo’ podrían decir, para matizar la posible connotación negativa del ‘amor a sí mismo’: -bueno, hay que amarnos a nosotros mismos de forma moderada o equilibrada, o de forma generosa, o insistir en que amarse a sí mismo es necesario para poder amar a otros, ya sea poniendo el énfasis “aparente” en el bien de los otros, pero enfocándonos al final en “nuestro propio bien”, o bien, declarando airadamente que “primero yo y, si me alcanza, luego tú” (Jorge Bucay)
Antes de entrar en controversia con quienes consideran que amarse a sí mismo no solo no es malo, sino que es necesario, como Erich Fromm o actuales cultores del ‘amor a sí mismo’ como la argentina Enriqueta Olivari o el también argentino Jorge Bucay (quizá no es casual que ambos cultores del ‘amor a sí mismo’ sean argentinos), formados en o influenciados por la Terapia Gestalt, o por las doctrinas de personajes como el hindú Osho, y otros tendientes al orientalismo y prácticas como el Reiki y demás corrientes alternativas de sanación y crecimiento personal, me gustaría más bien poner énfasis en un instante previo y preguntar ¿qué se puede entender por tal ‘amor a sí mismo’ y si acaso es realmente posible, o en qué puede consistir?, para saber si puede ser una condición necesaria previa a poder amar a otros y algo digno de cultivarse.
Para esclarecer un poco el tema de este análisis, en este momento quizá sea recomendable distinguir varios términos actuales relacionados con el ‘amor a sí mismo’, que no podemos detenernos a explicar, pero que conviene notarlos. Tenemos así, por ejemplo, los siguientes términos que no son en todo lo mismo: ‘amor a sí mismo’, ‘amor propio’, ‘autoestima’, ‘narcicismo’, ‘egoísmo’, ‘egolatría’, ‘egocentrismo’, ‘orgullo de sí mismo’, ‘engreimiento’, ‘soberbia’, ‘conocimiento de sí mismo’, ‘respeto a sí mismo’, ‘dignidad’, ‘ocuparse de sus necesidades e intereses’, ‘cuidado de sí mismo’, ‘sanación’, etc.
Nociones como ‘conocimiento de sí mismo’, ‘respeto de sí mismo’ y ‘dignidad’, en donde la ‘dignidad’ es la “calidad de digno”, es decir, “que tiene valor”, “el reconocimiento de su valor”, pudieran representar palabras moderadas y sensatas de esa motivación para el necesario cuidado de sí que uno debe tener, si bien, no sean necesariamente lo mismo que ‘amarse a sí mismo’. En el mismo orden de ideas razonables podemos entender el ‘ocuparse de sus necesidades e intereses’, y, por último, ‘el cuidado de sí mismo’ y ‘sanación’.
Habiendo notando esas a veces sutiles diferencias, que en gran medida refieren a los excesos y desviaciones que puede haber en el aprecio y percepción de sí mismo, para entender qué puede significar eso de ‘amarse a sí mismo’, una vez consintiendo que haya algo que revisar y que no es del todo intuitivo ese concepto, es necesario revisar qué cosa se puede entender por ‘amor’ a secas, y por ‘si mismo’ o ‘el yo’, para visualizar cómo se podrían conjugar juntos.
¿Pero porqué cuestiono la validez de la idea (y las recetas) del ‘amor a sí mismo’, si cada una de esas ideas mencionadas como razonables se podría considerar como parte del ‘amor a sí mismo’?
Quizá ayude proponer una idea tentativa del significado de la palabra ‘amor’, que puede resultar bastante coincidente con lo que la mayoría de las personas entiende hoy en día por dicho vocablo y que, por lo demás, tampoco sea bastante divergente de lo que históricamente se ha entendido por ello, ya sea desde una orientación platónica en donde uno va hacia la perfección, o una cristiana, en donde el amor proviene de Dios. Según esta idea tentativa que propongo, el amor es un sentimiento inflamado hacia alguien o algo, pero para ser auténtico va acompañado de acciones motivadas por ello, sin embargo se constituye de tres componentes fundamentales, a saber: el encantamiento contemplativo hacia lo que se percibe como bello y bueno en alguien o algo, además de apropiado para una necesidad personal, ya sea física, mental o espiritual, o todo a la vez (también puede tratarse del goce intrínseco en la realización de alguna actividad, como amor a dicha actividad); el sentimiento de atracción hacia ello para la convivencia, el goce o la cercanía contemplativa, de modo que, suele resultar difícil mantenerse alejado de ello, pues lo amado se instala en el pensamiento como una necesidad de recurrencia; y el cuidado y dedicación voluntaria y libre para con ese alguien o algo, según lo requiera para seguir siendo lo que es, bello y bueno, y seguir gozando de ello. Para todo esto, habría que tener como condición previa el conocimiento de lo amado. Preliminarmente considero que no se puede hablar de ‘amor’ si falta alguno de estos componentes.
Visto el amor desde la perspectiva de esos tres componentes fundamentales, ¿no resulta inquietante la idea de encantarse contemplativamente con uno mismo, o incluso la de sentir atracción hacia uno mismo? Algo parece no cuadrar. So pena de caer atrapados por nuestro propio reflejo al fondo del agua como el bello Narciso, en algo que, por lo demás, era una ilusión, pues su reflejo no era ‘él mismo’ ni ‘alguien otro real’, quizá sea recomendable seguir revisando las implicaciones y connotaciones de estas ideas modernas que se venden como cura para la infelicidad.
Visto pues, desde esta perspectiva, parece que la única manera en que se podría entender con algún sentido el ‘amor a sí mismo’ es en el sentido de ‘cuidado y dedicación hacia uno mismo’, con la condición previa del auto-conocimiento, aunque bien, quizá valgan también aquellas ideas afines como ‘respeto a sí mismo’, ‘dignidad’, ‘ocuparse de sus necesidades e intereses’, y, por último, ‘el cuidado de sí mismo’ y ‘sanación’ necesarios para seguir adelante con bien hasta el fin.
Sin embargo, en tanto tal, según lo que he propuesto, no sería lícito llamar a esto ‘amor’. No parecería sensato hablar de ‘amarse a sí mismo’. Ni semánticamente ni sicológicamente, ni existencialmente. Quizá.
Ahora bien, considero que no solo no se puede amar a uno mismo, porque el amor sea algo más de lo que se debería practicar sobre uno mismo -y más bien hacia otros o hacia ‘lo otro’-, es decir, en el sentido de ‘deber’; sino que, además, no se puede amar al ‘sí mismo’, en tanto que el ‘sí mismo’ no es susceptible de ser amado, en el sentido de ‘poder’. El ‘yo’ no puede ser amado, más que como un acto ilusorio poniendo un espejo ficticio delante de él. Porque el ‘yo’ no es, además, el cuerpo que se ve en el espejo físico.
¿Qué es el yo?, o mejor dicho, ¿qué soy yo? Yo no soy mis partes, ni la suma de mis partes, de las cuales puedo prescindir sin dejar de ser yo. Incluso los órganos vitales, como el corazón, hígado, riñones, pulmones, pueden llegar a ser sustituidos. No así el cerebro, parece, pero ¿yo soy mi cerebro?, en dicho caso, ¿qué parte de él, porque hay partes que pueden dañarse y sin embargo seguir siendo yo? En el budismo se piensa que el yo es una ficción. No existe el yo. Buena parte de las terapias de sanación o crecimiento espiritual de inspiración oriental consisten en la destrucción del ego. En su versión extrema, la destrucción de la creencia en el yo.
Uno puede amar sus piernas, sus brazos, su rostro, su miembro viril, o sus caderas y sus tetas la mujer, o bien sus facultades, su inteligencia, su sensibilidad, sus conocimientos, su creatividad, su fortaleza, su habilidad, sus talentos, su nobleza, su espíritu de aventura y su arrojo y valentía, o bien, su experiencia y sus recuerdos, su suerte, la comodidad y solvencia con la que vive, la calidez o diversión de su familia, o sus pertenencias, su dinero, sus propiedades, su auto, su guardarropa, su cuenta bancaria. Pero amar esas cosas no es propiamente amarse a sí mismo, sino amar las herramientas con las que conseguimos otras cosas, como el respeto, la aceptación, el amor, el sexo con otras personas, o amar las cosas mismas. Entonces estamos amando las cosas y herramientas con que contamos, no a nosotros mismos. Así parece, como tampoco es amar a una mujer el amar su cuerpo. Ni siquiera el amar la mente, la inteligencia o la personalidad de alguien es amarle. Se ama a alguien, al conocerle, por lo que es, en lo que tiene de insustituible, en su esencia más pura y elevada, y en donde se comprende lo que es: un ser humano, una criatura única, dotada de existencia, vida, sensibilidad, y de facultades superiores como el entendimiento, la inteligencia, pero también de belleza, una belleza libre de los estereotipos que impone la sociedad. Pero sobre todo se le ama al conocerle, al llevarla en nuestros recuerdos y en nuestras expectativas.
Pues bien, este tipo de amor no se puede realizar ni practicar sobre el ‘yo’, sobre el ‘sí mismo’, y en todo caso es ocioso y carente de sentido. El amor se realiza en ‘los otros’, en el ‘allá afuera’, en ‘lo otro’
Sin embargo, alguien podría replicar: ¿y qué pasa con el mandamiento judeocristiano de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”?, ¿si no es posible amarse a uno mismo, entonces, tampoco es posible amar al prójimo, apegándose a la lógica de este mandamiento? Mandamiento que es además utilizado por los cultores del ‘amor a sí mismo’ para justificar su pretensión, aunque usándolo en sentidos un tanto heterodoxos y extravagantes.
Ante esto, primero habría que admitir como auténticos los mandamientos de la tradición judeocristiana, habría que admitirlos como verdaderos, o como verdadero el origen de éstos; es decir, declararse en la Fe judeocristiana para poder usarlo como base, justificación o apoyo de ese ‘culto al sí mismo’. En caso de ser verdadero el origen de estos mandamientos, mi argumento puede quedar muy debilitado. Aceptemos esto. Pero, en todo caso, aún admitiéndolos y declarándonos en esta Fe, no me parece que Dios nos esté mandando a amarnos a nosotros mismos, a mimarnos frente al espejo, a acariciarnos y adorarnos, y decirnos palabras amorosas y de motivación, y complacer nuestros deseos, nuestros antojos y caprichos, a establecer el romance con uno mismo, ni tan si quiera me parece que con dicho mandamiento se nos esté ordenando cuidarnos y procurarnos el bien, alimentarnos sanamente, tomar terapias florales o hacer yoga –todo lo cual está muy bien, pero no creo que trate de eso ese mandamiento-; sino a amar al prójimo, que es donde el amor puede existir y trascender, a ser con el prójimo como esperamos que sean con nosotros, a procurar su bien como procuramos el nuestro -porque el nuestro por naturaleza lo procuramos-, a no hacer con él lo que no deseamos que se haga con nosotros. Y, en suma, amar. Que, desde mis perspectiva, es necesariamente ‘amar lo otro’, ‘lo que no se tiene’, ‘lo que no se es’, ‘lo que no es uno’.
El amor en sentido cristiano no se entiende tanto en el sentido de encantamiento, sentimiento o atracción, sino es quizá, más bien, bondad. Se nos manda a no cuidar solo de nosotros mismos, sino a ser bueno con el otro también. Ambos por igual. Es un decreto de igualdad. No hay ahí una incitación a amarse a sí mismos, como lo predican los cultores del amor a sí mismo, sino únicamente un mandato de bondad y misericordia igualitaria.
Por lo demás, para los que afirman que ese mandamiento justifica el cultivo del ‘amor a sí mismo’ no sobraría recordar Mateo 10, 39: “El que quiera conservar la vida, la perderá, y el que la pierda por mí, la conservará”, en donde parecería indicarse que no debemos amar demasiado esta vida y este cuerpo que “somos”.
Para concluir mi disertación consideraré que, si bien es una ficción viciosa amarse a uno mismo, también es una ficción, un error del entendimiento, odiarse a sí mismo.
                           Amar es encontrarle sentido a la vida en lo amado. He así como el filósofo ama la sabiduría, y ésta, como todo lo amado, es escurridiza.
@ErikQuintanar

lunes, 17 de junio de 2013

Entendimiento

¿Qué es lo que hace posible que los seres humanos nos entendamos, siendo que tenemos temperamentos tan diferentes que nos llevan a tener posturas tan disimiles, y normalmente ninguno de nosotros cambia con el tiempo sus posturas básicas, a pesar de tener largos y fructíferos debates con los otros?¿Cuál es la naturaleza y alcances del inter-entendimiento?

domingo, 28 de abril de 2013

Somos culpables de abandonarnos mutuamente
y arrojarnos a las llamas eternas del olvido.

sábado, 27 de abril de 2013

Entre amor y feministas (contra el "proteccionismo")

"Hay mucha tiranía disfrazada de protección" - Cristal Eastman

Cuando una fémina-ista nos reclama dejar de ocuparnos de ella, no nos está pidiendo secar el amor, sino nos está invitando a ocuparnos más de nosotros mismos: ser y dejarle ser. ¡Bien!... aunque esto parece socavar un tanto la profundidad del amor. Al menos una buena forma del amor, profunda y sin conceptos sesudos. Arrebatada. Las feministas me parecen un (bas)tanto incapacitadas para amar. Perciben el amor y el deseo como intromisión. Y es que es tan bueno ser intromiso, aunque a veces es tan malo.

jueves, 28 de marzo de 2013

El Respeto

Los protocolos del respeto son un límite... una barrera... un obstáculo. El hombre que no deja de ser respetuoso, está separado de sí mismo. El respeto solo es una virtud a posteriori.

miércoles, 20 de marzo de 2013

¿Porqué?

Cuando te preguntes un '¿Porqué?', procura buscar la respuesta y espera encontrarla. No solo te preguntes ni solo busques. El que solo se pregunta, solo se queja y no va a ningún lado, el que solo busca sin esperar encontrar, solo desordena todo.

viernes, 25 de enero de 2013

Estar triste

"Estar triste tiene un paciente encanto que poco a poco se va volviendo irrenunciable, apoderándose del horizonte templado de los años, para salvarnos del sinsentido de la Vida" 

Erik Quintanar

martes, 4 de diciembre de 2012

Democracia

Los grupos en el poder elaboran su propia versión de la Democracia, distinta de la del pueblo, para erigirse como representantes del pueblo.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Malvenido sea este gobierno represor

(un día de cumpleaños) Muchas gracias, queridos amigos por sus buenos deseos y felicitaciones! Aunque he contestado bastante tarde. Hace algunas noches he despertado con una macabra revelación. Ya soy un señor. Vaya cosas que piensa uno cuando está dormido. He andado un poco absorto y apenas he podido sentirme con calma para contestarles (nada que ver con mi revelación), pero sí vi sus mensajes ese día y pude sentir sus buenos deseos y abrazos, que me han hecho sentir bien. Gracias nuevamente.

Tal vez si hubiera (el verbo de la lamentación inexistencial) contestado antes, me sentiría un poco más animado y concentrado únicamente en la belleza de la gente que me estima. Infortunadamente es hoy día que tengo que estar presenciando lo que le ocurre a mi país y no es posible ser tan entusiasta ni abstraerme de la realidad como si nada pasara.

Sin ánimo de ser fatalista, puesto que no está ocurriendo nada que no haya ocurrido antes y que no esté ocurriendo en otros lugares -no por ello menos detestable y lamentable-, dudo que los mismos seguidores priístas sientan una pizca de entusiasmo 'auténtico', ante el escenario que se despliega para los próximos seis años (al menos seis) Un nuevo presidente, con una página oficial de la presidencia diseñada para el culto a su personalidad, lejos de la institucionalidad y republicanismo que se debe, un discurso de inicio de gobierno lleno de buenos deseos y actos para quedar bien con el respetable televidente, y detrás de los cercos de la intolerancia, en su primer día de gobierno, repartiendo garrote, gas, partiendo cabezas con balas de goma y explosivos contra los inconformes, que (con o sin razón) legítimamente y con todo derecho piensan que ha habido una imposición, una impostura antidemocrática en el gobierno nacional, es decir, un atentado contra la soberanía del pueblo.

Bienvenidos sean sus abrazos, queridos amigos, malvenido sea este gobierno represor.

sábado, 27 de octubre de 2012

¿Qué se puede pensar de una mujer que se opera para lucir mejor?

Me encontré con una mujer que me encanta, que resulta que se operó las pelotas.

¿Qué se puede pensar de una mujer que se opera para lucir mejor? (meditación)

El intelecto rechaza con fuerza la ilusión de falsedad que crea el percibir un cuerpo que se sabe operado por mera vanidad, pero los sentidos son seducidos... "La ilusión de falsedad"... Algo que parece falso, que crea una falsedad ilusoria... Negación de la negación... Una falsedad ilusoria es una no falsedad... pero tampoco alcanza a ser verdadero. Quizá nada en los sentidos lo es.

Lo único que le interesa a la persona que se opera para lucir mejor (por vanidad), es que suba su número de seguidores y/o candidatos, y, quizá con ello, su seguridad y privilegios. Dicho así, qué importa que a mí no me guste. Si a mí no me gusta, habrá un crecido número de quienes sí les guste. 'Objetivamente' su nivel de éxito sexual, social y hasta económico tiende a incrementarse. Habremos de ver después de la primera apariencia si tiene algo que la defienda. Tal vez si, tal vez no, como todos.

Así ha sido siempre, con y sin operaciones. Y volvemos al punto de partida, pero en una espiral ilusoria, porque de algún modo, no parecen lo mismo las apariencias creadas por la vida, por Dios, y las apariencias creadas por el cirujano y unos billetes.

Pero, quizá lo único grave, será que las personas pretendan corregir con un bisturí cortando sus carnes, defectos y vacíos en el espíritu.

Si tiene usted un espíritu sano y elevado, tal vez tiene el derecho de operarse las pelotas. Aunque tal vez en dicho caso descubra que no lo necesita.

El siguiente paso sería ¿puede una operación estética, afectar o frenar el desarrollo espiritual o/y la belleza y salud de una relación humana?

domingo, 23 de septiembre de 2012

La Vida: pasado y expectativa

Mi Vida está más hecha de lo que ha sucedido, que de lo que he deseado y lo que he temido que suceda. Sin embargo, uno suele pensar que la Vida se parece más a aquello que desea y teme, que a lo que ha sucedido en efecto... Y esas expectativas pendientes son los acontecimientos que constituyen el mayor porcentaje de lo que sucede en la Vida.

Erik Quintanar

lunes, 2 de julio de 2012

Soberanía popular

Debemos luchar menos contra los presidentes (no del todo), y dirigir nuestros esfuerzos más bien hacia el congreso y las leyes. Si controlamos las leyes, controlamos a los presidentes y ministros.

Primera conclusión tras la elección. Las pruebas de la manipulación de las encuestas.


Una cosa que ni los priistas "razonables" podrán negar ahora ya con resultados del IFE (los cuales aún están en tela de juicio) es el hecho que tanto se empeñaron en negar, de que las encuestadoras MINTIERON toda la campaña y hasta sus encuestas de salida. Pues ahora en sus encuestas de salida tras la elección todas sacaron una ventaja de EPN de 11% sobre AMLO, antes de que el IFE pudiera dar resultados, para ir ganando aceptación y resignación, y hasta salieron sospechosamente igualitas (aunque durante la campaña siempre dijeron que la ventaja iba a ser bastante mayor, de entre 15 y 20%), cuando el IFE en su conteo rápido y en los resultados del Prep no ha podido sacar una ventaja superior a 7%, y no por los votos de JVM que al final se hayan ido con AMLO, sino que EPN no ha obtenido si acaso 38% (insisto, aún en tela de juicio), cuando todos afirmaban que obtendría más del 43% y hasta 48%. Es decir, que según ganaría con una ventaja de hasta 17%. 

10 puntos porcentuales menos de lo que decía que obtendría no es una simple contingencia. Más aún cuando lo sostuvieron sistemáticamente hasta el cansancio, incluso haciendo parecer necios a los que pensaban algo distinto y mostraban encuestas menos favorables a EPN.

Eso, a los ojos de cualquier persona sensata, es una clara muestra de manipulación de las encuestas para crear una impresión en el ciudadano que favoreciera con más votos a EPN y desalentar la oposición.

Algo se debe hacer para que esto no vuelva a ocurrir. Algo serio contra las encuestadoras que mienten. Para empezar.

lunes, 25 de junio de 2012

Aprender

La vida no vale más que la carne que somos, esta carne que se malluga, envejece y olvida...

no vale más que esta carne que somos, que algunas veces se excita... y otras no.

De ti aprendí. Me resistí a aprender, cuál necio que soy, pero aprendí. Sin sentir en mi carne tu carne.

De esta carne que somos aprendí.

sábado, 9 de junio de 2012

Interpelaciones del movimiento #YoSoy132. Por Enrique Dussel

Comparto este artículo del filósofo Argentino-mexicano Enrique Dussel.

Breve comentario.

Quizá no erremos en llamar al #YoSoy132 la primavera mexicana. Comparte naturaleza, genealogía y materia prima con otros movimientos en el mundo. Amén de su alcance y duración que llegue a tener, pertenece a una misma sustancia democratizadora de los nuevos tiempos de la tecnología y la comunicación libre y masiva, que está configurando fuertemente el nuevo rostro del mundo y nuestro modo de estar en él. Pero fundamentalmente, proviene de los "nuevos" jóvenes que han mamado bien el espíritu de la democracia de sus antecesores y maestros para expresarlo en los nuevos tiempos con una fuerza inaudita.

Si bien, el movimiento, como todos los movimientos sociales, enfrenta la apatía y la incredulidad que muchos sienten hacia las causas libertarias y democráticas, nadie podrá negar la importancia que está teniendo su irrupción en el país, aunque abunden ya los analistas dedicados a deslegitimar, desestimar y estigmatizar al movimiento, cuando no, a simplemente censurar e ignorar.

El movimiento #YoSoy132, como ellos mismos se autodenominan, es un movimiento apartidista, pero profundamente político. Y es cierto, y es necesario...


(Estractos)

"... El partidismo sería la fetichización de un medio considerado como fin. El partido es una organización en vista del ejercicio de la representación... "

"... Oponerse a un candidato producido como una mercancía por la televisión monopólica no es una opción partidista, sino esencialmente política. Los jóvenes intelectuales saben muy bien que apuntan al corazón del cinismo antidemocrático... "

"... Los estudiantes discuten que han recibido información de que de nuevo es posible una interferencia electrónica en el mecanismo de la contabilidad final de la elección. Para dar certeza a la recepción de los datos emanados de las mesas de votación sería necesario que hubiera más de un organismo que recibiera simultáneamente con el IFE toda la información. ¿Qué mejor que instituciones científicas de estadística de la UNAM y el IPN?... "

"(En 2006) Hubo un traspaso sistemático de votos del PRI (de Madrazo) al PAN (a Calderón), y no como pudiera pensarse del PRD (de López Obrador) al PAN"


Interpelaciones del movimiento #YoSoy132

Enrique Dussel*

En la historia, en la política, hay acontecimientos inesperados por la complejidad casi infinita de la articulación de agentes libres, acontecimientos cuya existencia responden a posibilidades estadísticas mínimas, que por ello se nos presentan sin previsión alguna. El surgimiento del movimiento #YoSoy132 es uno de esos acontecimientos inesperados y felices. ¡Sea bienvenido!

Hace poco escribía que la juventud árabe, israelí, española, griega, chilena, estadunidense, era parte de una “revolución política que cubrirá todo el siglo XXI, y que ustedes, y muchos otros (jóvenes) en otras regiones del mundo han comenzado ya” (1). El movimiento de estudiantes universitarios mexicanos, con conocimiento científico suficiente y conciencia crítica, es parte de ese movimiento mundial, y está desempeñando una función política profunda en este momento tan histórico que vive México.

Pienso que el movimiento nos interpela a todos los mexicanos, pero especialmente a las instancias representativas del Estado, a los partidos políticos (atados por sus contradicciones) y a los medios de comunicación monopólicos, antidemocráticos (2), con algunas propuestas que deseo indicar en este corto artículo. Creo que, en resumen, son tres.

La primera interpelación es que el movimiento se define como apartidista, pero sin embargo profundamente político. El partidismo sería la fetichización de un medio considerado como fin. El partido es una organización en vista del ejercicio de la representación: formando políticos, candidatos, programas de gobierno, proyectos de nación, etc. Son necesarios para la democracia. Pero el partidismo es la fetichización del partido. Si se lo constituye como un fin, si se lo instrumentaliza para lograr el interés egoísta y privado de sus miembros se niega el bien común. Su burocratización es su corrupción. Los sueldos de los representantes (desde diputado hasta presidente municipal) son jugosos, y corrompen desgraciadamente a muchos. Pero no optar por algún partido no es dejar de ser profundamente político. Y el movimiento es político porque asume la responsabilidad de limpiar una representación electoralera corrompida.

La segunda interpelación es correlativa de la primera. Porque es profundamente política y no corrompidamente partidista, exige el ejercicio ético de la política por medio de una democracia real, transparente; no cínica, aparente, hipócrita. La democracia no es sólo la elección de representantes. Además, cuando el representante se fetichiza intenta por cualquier medio (aún la guerra sucia por la propaganda calumniosa) ganar una elección haiga sido como haiga sido. Es la corrupción ética extrema de la democracia, porque el cómo (el modo como) alguien es electo constituye la esencia de la legitimidad, porque garantiza la participación simétrica de los electores. Y por ello, los estudiantes de comunicación del movimiento #YoSoy132 fueron a la esencia del proceso de la formación de la opinión pública (momento fundamental de la democracia) que hoy son los medios de comunicación. Si en un país (y es el caso de México) no hay libertad de medios de comunicación (empezando por la televisión que entre nosotros es monopólica, y corrupta por lo tanto) se puede “producir un candidatos” así como se produce por la propaganda la necesidad de una mercancía. Atacando el monopolio de la media el movimiento #YoSoy132 toca la esencia de la democracia en nuestra edad signada por la tecnología electrónica. Oponerse a un candidato producido como una mercancía por la televisión monopólica no es una opción partidista, sino esencialmente política. Los jóvenes intelectuales saben muy bien que apuntan al corazón del cinismo antidemocrático cobijado bajo la palabrería superficial de una aparente democracia.

Hay por último una tercerainterpelación. En las asambleas estudiantiles he escuchado que ya se habla seriamente de otro aspecto aparentemente formal, pero que es igualmente esencial. El fraude electrónico de 2006, y lo digo con conciencia ética al leer las conclusiones de científicos como el Dr. Víctor Romero Rochín (del Instituto de Física de la UNAM) y del Dr. Miguel de Icaza-Herrera (del Centro de Física Aplicada de la misma Universidad) (3), no debería repetirse en 2012. Los estudiantes discuten que han recibido información de que de nuevo es posible una interferencia electrónica en el mecanismo de la contabilidad final de la elección. Para dar certeza a la recepción de los datos emanados de las mesas de votación sería necesario que hubiera más de un organismo que recibiera simultáneamente con el IFE toda la información. ¿Qué mejor que instituciones científicas de estadística de la UNAM y el IPN? De esta manera habría certeza de la suma final procedentes de las 130 mil mesas. El IFE no podría sentirse aludido, porque la ciudadanía tiene fundadas dudas acerca de lo acontecido en 2006, ya que en esa ocasión no se quiso contar el total de las boletas de los votantes. Para eliminar dudas habría que obrar ahora con transparente metodología. Los estudiantes tienen todo el derecho de presionar para que la información sea recibida por organismos apartidistasque expresen una participación activa de la ciudadanía por sus instituciones públicas especializadas en matemática y estadística que superan en mucho la inexperiencia del IFE en estas disciplinas, y que por desgracia la confían a entidades desconocidas (¿el caso de Hildebrando?), a las que se les deja la responsabilidad final de un acto transcendental para la vida política del país. Todas las garantías que se han querido dar en los pasos anteriores pueden quedar borradas por el acto final dudoso del computo electrónico, que ha sido probado presentó en 2006 defectos nunca aclarados. Es una cuestión entonces de la que el movimiento #YoSoy132 va tomando conciencia y que es decisivo dentro del proceso democrático cuando se usa una tecnología electrónica.

*Filósofo, participante del #YoSoy132-Académico.

(1) Carta a los indignados, editorialLa Jornada, México, 2011, p. 21.

(2) No es accidental que alumnos de la carrera de Comunicación en la Ibero (algunos de los cuales estuvieron presentes eventualmente en una conferencia que pronuncié sobre filosofía política en esa universidad unos días antes) sean dirigentes de ese movimiento.

(3) Ellos han demostrado matemáticamente según las técnicas estadísticas cuál fue el mecanismo electrónico del fraude por lainterferencia del sistema de cómputo del IFE (¿el famoso Hildebrando?), debido a que el mero azar no podía dar los resultados de la suma de la información de los cómputos que daba a conocer el indicado IFE. La programación electrónica estaba diseñada para que el PAN triunfara al final por el 1 por ciento. Hubo un traspaso sistemático de votos del PRI (de Madrazo) al PAN (a Calderón), y no como pudiera pensarse del PRD (de López Obrador) al PAN, además de un inmenso número de irregularidades en las mismas casillas (a ras del suelo)

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domingo, 8 de abril de 2012

El Éxito, la Felicidad y la Verdad.

Las personas no deberían buscar el Éxito y la Felicidad. Deberían buscar la Verdad, y en ello y a partir de ello tener éxito, y con ello y a partir de ello encontrar felicidad.

domingo, 25 de marzo de 2012

Bio

Concebido un atardecer ante el guiño de una luna menguante que ya asomaba, en un lejano valle, sobre la hierba seca de la estepa, en el vientre de una mujer silvestre de ojos limpios y labios ardientes. Hijo de un viajero docto y con aire elegante que perdió los modales y encontró la decencia entre las piernas y los brazos de una extraña corazón de fuego, que le robó el alma con su mirada.

Eso me narró una tía adoptiva, que me crió desde que desaparecieron y no volví a saber de ellos. Apenas los conocí.

Un borracho en una cantina me dijo que él la conoció, que era prostituta fina en la Ciudad de México. Mucho más acá de las grandes estepas. Una hermosa prostituta de corazón generoso, que por ayudar a un hombre perdido, con asilo y comida, terminó procreándome accidentalmente entre palabras dulces de amor y el frenesí casi adolescente que aquel hombre sentía por sus caderas. Un poeta mendigo con el vigor íntimo de un toro.

"Cecilia y Luterio", dice el tejido en la cobija con la que me cubrían del frío por las noches desde pequeño. La misma que sirvió de colchón aquella noche que me procrearon y que mi padre guardó con devoción por año y medio, hasta que se enteró que Cecilia había parido un hijo suyo y la buscó como un loco, hasta encontrarla y darme su nombre.

jueves, 22 de marzo de 2012

Sobre el objeto de la filosofía en la vida común (reflexión)

Una buena filosofía, en algún punto, se convierte en una filosofía práctica y como tal, siempre busca, de algún modo, lograr que las personas dejen de hacer lo que están haciendo, o lo hagan de un modo distinto, o lo hagan con otra actitud, lo que a la larga se convertirá en decisiones diferentes, en acciones diferentes, en una vida diferente. Y así es como la filosofía cambia el mundo. Pero aunque los cambios se quedaran únicamente en la mente del que filosofa, para él el mundo ha cambiado para siempre.

sábado, 17 de marzo de 2012

Aborto (reflexión)

El aborto podrá ser un problema moral o religioso, del que nadie puede asumirse poseedor de la respuesta. Pero no es un problema legal. No se puede obligar con la ley a una mujer a aceptar en su cuerpo y engendrar a un ser que no desea. Sin embargo, parece obligado para toda sociedad humana sana hacer comprender a la embarazada que su infelicidad por tal situación no es tan importante como la muerte de un nuevo ser, que su felicidad no es más importante que la vida de la criatura, y empujarla por cuánto sea humanamente posible, incluso de modo ilegal si es necesario, puesto que la vida es más importante que la ley, para que lo engendre y cuide hasta que alguien más, sino ella, pueda hacerse responsable de su crecimiento y maduración.

La ley tampoco debe ser cómplice del aborto a modo de facilitarlo o procurar los medios para realizarlo, ni aún que sea para salvaguardar la salud de la abortante. El riesgo que ella corre es por cuenta propia. La ley no debe elegir entre la vida de la madre y el hijo. Como tal, el aborto, debe ser asunto privado y no público, en tanto que el nuevo ser no nazca.

El médico que realiza un aborto tampoco debe ser perseguido por la ley, en tanto que la decisión es privada de la madre, aunque fuese moral o religiosamente una mala decisión.

Erik Quintanar

martes, 13 de marzo de 2012

Veintidós veintidós, la obra (relato)






Hace un par de semanas asistí con mi madre a ver la obra veintidós veintidós de Odin Dupeyron en la que él mismo actúa a dueto con Mauricio Ochmann. Por azares del destino, por lo que sea, un colega me vendió un par de boletos que promovían para obra benéfica y me decidí.


Me gustó la obra. Pese al frío que padecimos cuando encendieron ingratamente la ventilación del teatro, me divertí, me reí bastante, me gustó compartir ese momento con mi madre y, sobre todo, hice valer el objetivo de la obra: me traje cosas para reflexionar. El tema, el valor de la vida una vez arrojados a la muerte.


La puerta al tema se abre en la pregunta “… ¿de qué no te quieres perder?” lanzada desde el programa de mano como parte del slogan y la acción comienza en la determinación dignificante de un suicida.



Mauricio Ochmann interpreta a un hombre atormentado por la ruindad de su vida, que le ha venido convenciendo que su vida no es de él. "Al menos quiero ser dueño de mi muerte", lanza a su grabadora, mientras declara el testimonio que habrán de encontrar quienes lo hallen muerto una vez consumado su final. La vida lo ha tratado mal, el hombre meditabundo explica y da cuenta del porqué ha decidido “adelantar” su muerte, dejando a sus dos hijos pequeños al destino, de la mano de la mujer que lo dejó y se casó con otro. 

Odin Dupeyron representa a un personaje llamado ATT que acude en un espacio-tiempo entre la vida y la muerte, a levantar el reporte de las circunstancias y a facilitar el final de la vida, y que es el encargado de “cantar” la muerte. Un personaje comiquísimo, indispensable para finalmente comprender porqué no se debía morir. 

El ATT complace al suicida antes de su momento final al responderle algunas preguntas que todos quisieran saber antes de morir, antes de que su muerte sea definitivamente “cantada”. ¿Qué hubiera sido de él si no muriera? ¿Qué sería de sus hijos? ¿Qué razón tendría vivir? ¿Qué será de uno después de la muerte? ¿Debió seguir viviendo? 

Es una obra entretenida, divertida, y reflexiva, con un mensaje filosófico claro que cualquiera deberá aprender para poder vivir y gozar la vida, con una contundente ausencia de dogmatismos y religiosidad salvadora: Ser responsables de sí mismos.

Las actuaciones de Dupeyron y Ochmann me parecen muy adecuadas al objeto de la obra.



La obra se representa en el Teatro Ofelia de la Ciudad de México y es muy recomendable por $350.00 en taquilla.


Erik Quintanar

domingo, 11 de marzo de 2012

Internet y el mundo de los sentidos.

El mundo está lleno de información, cada vez más abundante, sin por ello tener necesariamente mayor alcance. Es complicado tener una opinión salvadora de la vida entre toda esa maraña de estímulos e ideas que nos invaden los sentidos y la mente. Algo a qué sujetarse. No queda más que ser un auténtico surfista con las piernas y las manos, una caldera en el corazón y una noche silenciosa en la mente.

jueves, 8 de marzo de 2012

Día Internacional de la Mujer (reflexiones)

Una sociedad donde el desarrollo de sus mujeres está atrasado, es una sociedad atrasada. A no ser que supongamos que el hogar (sin excluirlo, pero sin hacerlo forzoso) la pasividad y la obediencia al hombre son el único desarrollo que debe tener la mujer.

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Si festejamos (conmemoramos) el día de la mujer, es porque 364 días del año (al menos) no hay igualdad con la mujer. Si festejamos (conmemoramos) el día de la igualdad de los sexos, es porque 364 días (al menos) no hay igualdad entre los sexos. Si instauramos el día mundial contra el sexismo y la exclusión será porque 364 días (al menos) hay sexismo y exclusión. Si decidimos festejar el día del amor (otro) y el respeto entre los sexos para borrar el sesgo de exclusión inherente a un festejo así, es porque 364 días (al menos) no hay amor ni respeto entre los sexos. Si no decidimos instaurar el Día Internacional del Hombre para equilibrar la balanza (o para ocultar la violencia contra las mujeres) será porque nos gana la vergüenza. Y aún así parece tan contradictorio y primitivo festejar o conmemorar un día como el Día Internacional de la Mujer. Habríamos de acordarnos lo maravillosos que somos ambos sexos los 365 días del año (al menos) y actuar con amor y respeto en consecuencia.

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#MujeresPónganseAlPedo. La dominación y la violencia parecen normales si el dominado y violentado no se pone al pedo. Así somos de animales. Hasta que un par de ojos nos obligan a mirarlos para comprender que en ellos se refleja un ser digno, y entonces crecer.

domingo, 19 de febrero de 2012

El Veto de Chivas al diario Récord. Libertad de expresión: Análisis

Conceptos clave: Institución privada y pública, Veto, Censura, Deporte-Espectáculo, Profesionalismo, Verdad, Justicia, Democracia


Artistas, músicos, intelectuales y periodistas de todos los frentes y perfiles políticos, destacado los que suelen defender valores democráticos, parecen expresar al unísono su rechazo a las acciones de veto de la directiva del Club Deportivo Guadalajara contra el diario deportivo Récord. Al menos así lo presenta el propio Récord, aunque también algunos comunicadores de otros medios importantes y destacados líderes de opinión.

La discusión se centra en que el acto realizado es un Veto. Ya no importan los argumentos ni las razones y motivaciones que dieron origen a ello ni de si se trata de una institución privada, aunque de interés público. El veto en sí mismo acapara todos los reflectores y se le declara terrible per se. Porque es antidemocrático, autoritario, la expresión más terrible y primitiva del ser humano que arrastra al abuso y la injusticia. Nadie lee ni oye más allá. Todos apuntan con el dedo a quien ha osado vetar a un medio de comunicación, en una tierra que pretende ser democrática y por ende, hogar de la libertad de expresión. Pero alguien debería poner un poco de freno a todo este frenesí “inquisidor” contra los injustos y autoritarios dueños de un equipo de fútbol.

Sin pretender ser abogado del diablo, ¿quién se detiene a reflexionar sobre el origen integral del escozor que provoca esta situación?¿Quién se detiene un momento a revisar si acaso no también el diario deportivo ha incurrido en injusticia, en falta de profesionalismo, en instigación al desorden y el odio. En la tierra de la libertad de expresión, valor democrático fundamental, los fariseos se arrancan las vestiduras en defensa de los sacrosantos medios de comunicación que velan estoicamente por nuestro derecho a la “información” y encabezan nuestro derecho al libre pensamiento y libre expresión. Bueno, hasta Paty Chapoy reclama su lugar en el santoral.

Y no es que esté mal, ni mucho menos, si bien, por el contrario, es necesario que defendamos el derecho a la libre expresión ante cualquier amenaza del poder público que atente contra la democracia, la verdad y la justicia, es necesario que aprendamos a analizar con más cautela los hechos cotidianos y distinguir lo que es diferente de lo que es igual, para pensar y actuar ordenadamente y con rumbo.

A nadie importa, nadie se detiene a revisar si es verdadero el argumento, o razón, o motivo, de los miembros directivos, sobre que existieron amenazas de muerte por el ambiente de odio contra algunos de ellos (no importa si sólo fue por Twitter, una amenaza de muerte siempre debe ser tomada con toda la seriedad posible, so pena de no tener a quien echarle en cara el arrepentimiento cuando es demasiado tarde)

Para empezar, considero que debemos percatarnos que no es lo mismo veto que censura, ni tampoco toda censura es antidemocrática por sí misma. Como tampoco la libertad de expresión puede significar libertad de injuria, malinformación y mentira. Una distinción análoga, o mejor dicho, analítica, es la distinción entre Libertad y Libertinaje que tan familiar es a los predicadores religiosos cuando tratan de conducir nuestras vidas. Pero sin apelar a argumentos moralinos, es preciso que analicemos con la misma severidad a quien es autoritario y antidemocrático, que a quien malinforma, desinforma y pervierte la opinión pública, con fines económicos, perversos ingenuos o cualesquiera que sean, llegando a desatar caos y agresiones a las personas. Y digo analizar, mucho antes que decir sancionar, pues habremos de arrojar la primera piedra antes de poder hacer eso.

Vetar a un medio periodístico o de comunicación no significa censurar su libertad de expresión. Máxime cuando el veto no es ejercido por una autoridad pública, sino por una entidad privada. Hemos de analizar que si bien lo ideal es que cada persona o institución sepa responder con madurez ante cualquier ataque, ya sea falso o verdadero, antes de recurrir al veto, vetar habría de ser un derecho inalienable de cada uno de nosotros cuando no podemos o no queremos convivir y ser amables y hospitalarios con quien sentimos que nos agrede. Vetar a un periodista, persona, empresa, o quien sea, no debe ser confundido con un acto de censura que reprime la libertad de expresión, también condición inalienable para que exista justicia y democracia.

Ahora bien, si bien es cierto que debemos sacar nuestras garras y mostrar los dientes ante cualquier intento de la autoridad pública de censurar la libre expresión de los ciudadanos, la censura como tal, no necesariamente es antidemocrática si analizamos con madurez y dejamos de arrancarnos el pelo libertario. Aunque sí lo es la forma en que suelen hacer uso de ella los gobiernos.

Pero es preciso que tengamos claros los objetivos de toda discusión para no ser campechanos y viscerales, antes que útiles. El meollo de todo este asunto no puede ser, a mi entender, otro que la búsqueda de un mejor fútbol mexicano, entendido en su doble dimensión de deporte-espectáculo, y por tanto, con una labor social y un compromiso con el público. Ahora que, el tema se ha exacerbado porque trastoca, o creemos que trastoca, valores fundamentales de nuestra vida pública, en donde el objetivo finalmente sería un mejor país, un mejor México, en tanto sentimos vulnerados los pilares de la democracia que ha de darnos la justicia.

Pero si bien debemos desterrar de nuestros corazones todo intento de autoritarismo para garantizar que nuestros pueblos no vuelvan a caer en el error y terror de la dictadura y el totalitarismo, para lograr un mejor país es indispensable también que nos apeguemos cabalmente al principio de la Verdad, y es ahí en dónde tenemos que poner énfasis en los medios de comunicación que suelen ser faltos de veracidad, o cuando menos, faltos de profesionalismo. Amarillistas, pues.

El profesionalismo es un deber moral que uno adquiere al cobrar por algo o prestar un servicio, un deber con el beneficiario(s) de tal servicio. Y es el deber de hacerlo bien y conforme a los parámetros establecidos por la sociedad y autoridades en la materia que velan por el interés general. Y si bien, a los dueños de los equipos de fútbol suele faltarles comprender que sus empresas (equipos) son más que una empresa privada, que son de interés público y popular, para poder desempeñar un profesionalismo cabal en su área directiva, también nuestro periodismo necesita crecer a pasos agigantados para acercarse al profesionalismo que necesita un mejor México.
Es preciso que se establezcan adecuadamente y legalicen criterios, si no de verdad, si por lo menos de veracidad, para poder juzgar y en su caso sancionar a quien alevosa o irresponsablemente difunda información infundada. El riesgo de poner en manos de las autoridades el poder de juzgar lo que es verdadero y lo que no lo es es grande, muy grande. Sin embargo, el tema no debe soslayarse. Más de uno en el mundo ha muerto por chismes y acosos iniciados por algún periodista o medio de comunicación sin escrúpulos, escondido bajo el regazo de la libertad de expresión. Necesitamos criterios de veracidad bien establecidos y penas suficientes para quienes atenten contra ellos.

La pregunta ahora sería ¿qué debe hacer una persona, empresa o institución cuando un medio de comunicación difunde (y si lo hace reiteradamente) información que considera falsa y/o agraviosa? ¿Cómo se debe responder a los periodistas que suelen publicar cosas que nos afectan y que consideramos falsas? Debe haber alguna respuesta que eleve la calidad de ambos.


Erik Quintanar

domingo, 12 de febrero de 2012

EL SUEÑO MEXICANO (DECLARATORIA)

EL SUEÑO MEXICANO

(SUEÑO DEL HOMBRE)

Los mexicanos estamos acostumbrados a quejarnos, a protestar, unos contra el gobierno, otros contra los que protestan contra el gobierno, el gobierno contra los partidos de oposición, los aspirantes a puestos de elección contra los dirigentes de los partidos, los estudiantes críticos contra la manipulación de los medios, las mamás contra los estudiantes críticos y estos contra sus mamás, los que marchan contra los policías, los automovilistas contra los que marchan, los policías contra los jefes policiacos por los bajos salarios que les pagan por ir contra los que marchan, los alumnos contra los profesores, los profesores contra el sistema educativo, el sistema educativo contra los profesores. Los ciudadanos contra el gobierno que no los protege de los delincuentes y criminales. Los comunitaristas contra los gringos y contra la indiferencia de los individualistas, los individualistas contra los comunitaristas que no los dejan vivir su vida light. En fin, a grandes rasgos, amamos a México, pero México no es lo que quisiéramos. Y nos quejamos. Siempre nos quejamos, todos contra todos.

Pero es habitual que discutamos en vez de debatir, que debatamos con las viseras, que aventemos un pedazo de hígado antes que un argumento. No estamos bien adiestrados para razonar y debatir. Pero sobre todo, no tenemos una idea clara de lo que debería ser México. El sueño mexicano.

Estamos tan acostumbrados a compararnos contra aquellos a quienes creemos mejores, Estados Unidos, Europa, Alemania, Francia, Inglaterra, de común los países históricamente dominantes que enarbolan un ideal de libertad con que hemos sido semi-formados. No es el dominador de por sí. En un país de tradición occidental difícilmente veremos con agrado a un país con tradiciones opuestas a las nuestras, aunque éste fuera dominante. Amamos la idea de los países dominantes, tanto cuanto porque son dominantes, como porque representan libertad y el lujo. Un halago a los sentidos. Buenas ropas, buenos perfumes, comodidades, vehículos y edificios suntuosos, gadgets y tecnología, buenas comidas, físicos trabajados y atractivos en las personas, costumbres y modales aristocráticos (o ‘fresas’ hoy en día) y, sobre todo, que todo ello parece al alcance de cualquiera y no es privilegio de las clases nobles. Es un ideal accesible para todos. Aunque soslayamos que estos privilegios suelen provenir de algún origen histórico oscuro de saqueo y abuso de unos sobre otros. Los grupos conscientes de ello suelen protestar contra los inconscientes que solo quieren vivir su vida y viceversa.

La tragedia de México (una de tantas) es que ese ideal está demasiado lejos de materializarse como un bien colectivo. La discrepancia de la pobreza contra la riqueza no permite que el ideal se cristalice, máxime cuando ni siquiera sabemos elaborarlo, con una educación deficiente por un sistema educativo corrupto y siglos de atraso soberano. Y sobre todo, por desconocimiento sistemático de la pluralidad cultural e ideológica de nuestra sociedad. Un ideal, casi nunca va a ser ideal para todos, menos con grupos sociales que lucen tan antagónicos.

En la tradición filosófica de México y los países latinoamericanos, se ha intentado en el pasado elaborar una reflexión sobre lo mexicano en particular y latinoamericano en general, que brinde alguna luz sobre lo que somos y con ello, seguramente, lo de debemos ser, para dejar de imitar toscamente modelos de vida ajenos y extranjeros.

Sin ánimo de revivir aquellas viejas polémicas, parece vigente la necesidad de encontrar un rumbo que nos ayude a superar todas las dificultades y subdesarrollos que nos han venido arrancando el tiempo y la felicidad. Paréceme preciso para todo ello, aprender a pensar nuestro futuro, nuestro sueño mexicano, que será, finalmente un sueño del hombre. Aprender a trazar un rumbo que seguir como nación para dejar de estar tirándonos todos contra todos con la escoba, más que con argumentos. Hace falta análisis meticuloso, de conciencia propia, y una intensa organización. Pero para ello, hace falta un objetivo que podamos esgrimir como propio.

Con esta declaratoria, pretendo ir desarrollando, desde este espacio de independencia personal, un análisis periódico sobre nuestra realidad cotidiana y humana con miras a buscar alternativas de comprensión y solución. Y un ambicioso destino como nación, de la mano con el resto de la comunidad humana. Es preciso que aprendamos a pensarnos como lo máximo que podemos ser.

El Esclavo, Isaac B. Singer (Sinopsis)

El Esclavo, Isaac Bashevis Singer, 1962

Edición leída: 1ª edición 2010 Ediciones B, Barcelona, para el sello Zeta Bolsillo. Traducción de Ana María de la Fuente.




En esta novela del escritor judío, inmigrante a EEUU desde 1935 debido a la ofensiva Nazi en su natal Polonia, y originario del barrio judío de Varsovia, en donde creció en un ambiente de constante violencia antisemita en forma de pogromos, encontramos la historia de Jacob, un judío que tras una matanza de los cosacos contra su pueblo en Josefov, en su huída cae prisionero y es hecho esclavo en un poblado de campesinos cristianos, en dónde se enamora de la hija de su amo, Wanda, a quien se sentirá obligado a convertirla ilegalmente, para poder salvar al hijo de ambos de la idolatría y conservar el amor atormentado que sentía por ella.

Resulta sumamente ilustrativo y enriquecedor leer esta novela, pues si bien, a veces no se sabe si es más una novela de amor o un testimonio desgarrado de la fe judía, ambos objetivos están muy bien logrados, en un largo periplo de detalles que nos dejan adentrarnos en los rituales, tradiciones y fe de los hijos de Abraham, en esta historia ensartada en el siglo XVII.

Jacob ha tenido que huir de las matanzas de los cosacos contra su pueblo, habiendo perdido rastro de su esposa e hijos, de quienes al paso de sus 5 años de cautiverio ignora si han caído muertos o aún viven, y ha entrado por la fuerza en el mundo de los campesinos cristianos y la naturaleza. Sus labores lo “atan” al cuidado de ganado en la montaña, recoger y cortar leña y alimento para el ganado y a dormir en el granero y en el establo. Alejado de sus tradiciones y de todos los elementos indispensables para llevar una vida judía, comenzando por la dificultad para comer comida Kosher, Jacob, sin siquiera un papel o pluma para escribir, ni su Torá para estudiar, intenta recordar cada una de sus enseñanzas en su mente y escribirlas en la piedra. Wanda lo cuida y le lleva alimento cada día, mientras él se atormenta y obedece a su destino de esclavo.

Su tormento viene de su lejanía con su religión y de no sabe la suerte de su familia, pero sobre todo, de la tentación en que Wanda se fue convirtiendo para él, con sus amorosos cuidados y sus declaraciones de amor. Wanda era viuda y asediada por los hombres del pueblo, pero ella tenía en Jacob su mente y su corazón.

Un circo pasa por el pueblo, y al platicar con él, Jacob le pide al cirquero que si pasa por Josefov y encuentra judíos, les avise dónde se encuentra para que lo rescaten. El tiempo transcurre y un buen día, mietras Wanda estaba ausente, los judíos llegan a rescatar a Jacob. Pero la mecha de la pasión ya estaba encendida entre Jacob y Wanda, y no le es posible olvidarla tras haber sido rescatado.

Sueña con ella y con un hijo que tendrá de él. Se le aparece en sus sueños llorando, y en un arranque de desesperación decide volver por ella y por su hijo, para que éste no crezca en la idolatría del cristianismo.

Con gran pasión llega hasta donde ella y se la lleva para convertirla. La historia es trágica, pues Wanda, a quien convienen en llamar de ahora en adelante Sara, aprende el yiddish, pero no consigue pronunciarlo correctamente. La estrictas leyes judías sobre la conversión de un gentil los obligan a hacerla pasar por muda. Su gran inteligencia le permite aprender bien las enseñanzas de Jacob y su amor entregado por él la lleva sin dificultad a dominar los rituales y costumbres. Si bien, de vez en vez le salen sus maneras de campesina y cristiana, logran engañar al pueblo de judíos a donde se trasladan a vivir en Pilitz.

Sara se ve condenada a vivir en el silencio, motivada por su gran amor por Jacob y su creciente fe en el Dios judío, mientras escucha y vive la descortesía y groserías de las mujeres del pueblo que la creían sorda.

Con el paso de su embarazo ocurren una serie de experiencias que hacen que su vida cambie de un momento a otro, llevando a Jacob de ser el maestro de religión a Administrador, sustituyendo a Gershon, hombre fuerte tosco y dominador, suegro del Rabino, que a la larga le hará sufrir el dolor y la ignominia a Sara, al momento de parir, no obstante que Jacob le hubiera salvado la vida.

La historia nos lleva a analizar la falsedad de las personas que se dicen fieles y puras, pero más allá de ello, la fuerza de la fe que una comunidad puede experimentar, pese a sus vicios y defectos. Es una historia de tradicionalismos, fantasía religiosa, crueldad, tragedia, hipocresía, amor, dolor y fe, en dónde aprendemos que el amor, y sobre todo, el temor a Dios es algo mucho más que ser buenos, mucho más que ser generosos y amar al prójimo. Es la obediencia. Pero por encima de ella, la pureza.

Espero que les guste.

Luterio

domingo, 29 de enero de 2012

Hombres

Los hombres normalmente no saben la mujer que tienen (ni para bien ni para mal, y con ellas normalmente no hay puntos intermedios)

Un día común.

Pues yo muy bien, aquí tratando de tratar de tú a la Vida.

Una Vida auténtica

Vivir intensamente y reflexionar profundamente. No hay disyuntiva. Algunas personas consideran que se debe vivir la vida con intensidad en vez de ocuparse de reflexionar. Otros consideran que se debe reflexionar profundamente toda la realidad para tomar decisiones acertadas y sabias, o para ser mejores Seres Humanos, o por puro amor al saber. Sin embargo, tal disyuntiva no existe, todos tenemos el deber de realizar ambas cosas, en la proporción que mejor nos competa, para alcanzar una Vida auténtica y, quizá, un mejor destino.

domingo, 15 de enero de 2012

La Justicia

La verdad acerca de la Justicia es algo que no se puede dejar de explorar. La verdad manifiesta y grosera de la Injusticia así lo impone. Aún pese al conservadurismo que nos viene cayendo sobre el corazón con la edad, no se puede dejar de buscar la verdad acerca de la Justicia.

El filósofo

Atender al mundo, a lo que pensamos del mundo y a los que tienen algo qué decir acerca del mundo, con pretensión de verdad, y ver qué podemos decir, con pretensión de verdad, acerca de lo que dicen, acerca de lo que pensamos y acerca del mundo.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Una respuesta

Hay preguntas que le dan tanto sentido a la vida, precisamente porque no tienen respuesta. Ponerles una respuesta satisfactoria es como encender la luz de la habitación, justo cuando en la ventana asomaba el disco brillante de la luna, cuando comenzabas a imaginar que te crecían las alas y te deslizabas como el viento hasta el lecho de la amada para espiarla, desnuda y dormida.

Hay preguntas que deben ser respondidas, con verdades pasajeras.

martes, 20 de septiembre de 2011

Me pongo como nena

(Sobre el artículo homónimo de Maite Azuela y la respuesta de parte de la sociedad progresista sobre el comercial de la conocida marca de chocolates)





Celebro la libertad de expresar su opinión, Mayte Azuela, y celebro su determinación para fijar una postura ante un hecho a su parecer injusto y discriminatorio. Finalmente de ese tipo de personas necesita un país para superar sus falencias. Permítame sin embargo emitir una opinión personal, sin una causa tan noble como la suya, pues no pretendo defender la justicia y menos aún a una empresa, pero sí para expresar mi descontento, como el de muchos más, sobre esta actitud que juzgo sobreprotectora de la equidad y la igualdad. Mis motivos son más vanos, pero me gustan los pretextos para expresarme y dialogar.


Pretender eliminar este tipo de tratamiento social (puesto que no son sólo algunos los que lo hacen, ni sólo hombres) sobre las mujeres y los estereotipos con que se les etiqueta humorísticamente implicaría también la intención -al menos- de eliminar los chistes machistas (por supuesto también los feministas) y en general el sentido del humor de las personas en uno de los terrenos que más les divierte y ameniza colectivamente. Es decir, este tipo de sentido del humor, proviene de algo más que una simple percepción sexista e inequitativa de la realidad. Hay, de todos sabido, una relación de poder entre los sexos, que a gran cantidad de personas, tanto hombre como mujeres, les resulta agradable en algún punto (mientras no sobrepase su propio límite de tolerancia, supongo) y que suscita este tipo de sentido del humor, pero que no se limita al sentido del humor, sino que se extiende a toda la forma en que las personas disfrutan su manera de relacionarse con el sexo opuesto (o mismo sexo, para no ser homofóbico ni lesbofóbico ni … ), que si bien muchos podrían considerarla primitiva e injusta, lo cierto es que existe y hace que las personas disfruten de sus relaciones afectivo/sexuales.


Cuando usted sugiere que se debería realizar “otro tipo de publicidad acorde con las aspiraciones de una sociedad incluyente”, me parece francamente válido que exista esta perspectiva que usted expresa, es decir, impulsar un tipo de publicidad que corresponda a las aspiraciones de la sociedad. Por supuesto, tampoco podemos generalizar y decir que las aspiraciones de una sociedad incluyen a todos sus miembros, pues siempre habrá quienes no estén de acuerdo con ese tipo de aspiraciones, con posturas igualmente válidas (por fortuna, espero, no sean la mayoría) Las aspiraciones de una sociedad democrática no pueden imponerse a todos sus individuos por decreto, sino racionalmente, y es esa la manera en que buscamos usted y yo expresarnos. Estoy de acuerdo con usted en que el Estado debe vigilar y sancionar actitudes y mensajes que generen violencia (y por qué no, también, degeneración) Los criterios para decidir cuáles lo hacen y cuáles no, es lo complicado y en dónde nadie debe ser intransigente, porque se puede incurrir en la injusticia opuesta, de censurar y aplastar a quienes no piensen como yo. Es preciso, pues, tener una actitud más mesurada en temas polémicos y criterio amplio, pues de lo contrario, puede resultar peor el remedio que la enfermedad.


En la opinión de este servidor, reírse, o incluso francamente burlarse (mientras no sea contra alguien particular) de los rasgos estereotípicamente femeninos, enlistar sus debilidades (estereotípicas) no excluye todas sus virtudes (también estereotípicas). Enunciar los defectos de alguien no cancela sus virtudes. Aunque decir que las mujeres son fuertes es también una pretención estereotípica como decir que son débiles o torpes como en el comercial. El deber de tratar a cada persona, mujer, hombre o género diverso, de manera justa, no cancela la posibilidad de generalizar para reír. Así es el sentido del humor. El límite que separa la risa colectiva de la ofensa no está en el decir o no decir cosas sexistas, sino en la intención explícita de agredir y/o la agresión objetiva que siente el ofendido. Ambos sexos tratan de dominar al otro en un juego que muchas veces es más productivo que nocivo. Es justo defender a los grupos vulnerables, aunque ponerlo en estos términos parece estereotípico y discriminador también, pues hablar de grupos vulnerables es hablar de debilidad, y entonces ya volvimos a decir que las mujeres son débiles. Burlarse de la debilidad (estereotípia) de las mujeres en un entorno sensible puede ser un crimen. En un entorno irrelevante, puede ser cómico, lo mismo que burlarse de la impotencia masculina o la incapacidad de ser multi-task.


Por lo demás, no está de sobra traer a colación lo que dice mi hermana sobre ese comercial: ahí no dijo te pones como ‘mujer’. Entiéndase que la ‘nena’ es un tipo de mujer que podríamos decir que es pueril, débil, torpe, berrinchuda, caprichosa, llorona, manipuladora, es decir, por extensión, una mujer aniñada, pero no es todas las mujeres.


Finalmente todo se resuelve comiéndose un…

Un afectuoso saludo

Artículo original de Maite Azuela disponible en
http://www.lasillarota.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=21295:me-pongo-como-nena&Itemid=44


Me pongo como nena
Por Maite Azuela


Afortunadamente no veo mucho la tele. La primera vez que vi el comercial de chocolates que se refería con total desprecio a las mujeres embarazadas, fue en la presentación de la asociación civil “La Cabaretiza” en la que las reinas chulas lanzaban una campaña contra la publicidad misógina tan vasta en nuestro país.



Exhibieron anuncios de shampoo, artículos de limpieza, autos, pero sin duda el que más me irritó fue aquel de los chocolates. Me limité a lamentar la reducida imaginación de los publicistas y a pensar en la artista/cantante que se prestó a jugar el juego de la noviecita de la que se mofa el resto, por la única razón de ser mujer.


Esperar que los vendedores sean sensibles a las repercusiones culturales que tienen sus campañas publicitarias en general es un acto de ingenuidad. La pregunta es ¿A quién le corresponde orientarlos?, ¿Es responsabilidad del estado vigilar que no se refuercen los patrones de discriminación?, ¿Tiene el gobierno alguna facultad para advertir a los privados que en el uso de espacios mediáticos garanticen en sus mensajes un trato social igualitario? Definitivamente si.


El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y el Consejo Nacional de prevención contra la Discriminación (Conapred) después de haber recibido quejas ciudadanas por la campaña discriminatoria de los chocolates snickers, realizaron los correspondientes procedimientos. Posteriormente se pronunciaron en diferentes medios de comunicación reprobando el contenido de la campaña por promover homofobia y misoginia mediante la desvalorización de las mujeres. Ricardo Bucio manifiestó su preocupación por la persistencia de mensajes homofóbicos, sexistas y misóginos en los medios de comunicación como parte de la estrategia de venta, e insistió en que recurrir a la violencia, prejuicios y estimaciones negativas hacia las mujeres y lo femenino, arraigan la desigualdad entre los géneros.


El Conapred notificó a la empresa “Effem México Inc. y Compañía”, S. en N.C. de C.V. sobre la queja y se le invitó a participar en el procedimiento conciliatorio, además de que se le solicitó rindiera un informe sobre su campaña. El 11 de julio de 2011, la empresa respondió que su campaña publicitaria había sido sujeta a pruebas aplicadas a diversos grupos de personas que forman parte del público consumidor mexicano (incluyendo mujeres), quienes no arrojaron riesgos discriminatorios de ningún tipo; además, la citada campaña se aplicó a nivel nacional ya que tuvo buenos resultados a nivel global (en otros 15 países), por lo que consideraban que la citada campaña publicitaria no ha causado impactos discriminatorios considerables de ningún tipo para el público consumidor tanto en México como en los demás países donde se ejecutó la misma. Finalmente, se negaron a participar en el procedimiento conciliatorio y no entregaron la información solicitada.


Podríamos pasar este tipo de campañas desapercibidas, como sucedía hace algunos años, incluso podríamos esperar a que las instituciones que velan por la equidad de género y previenen la discriminación se mantuvieran al margen de esto. Sin embargo debemos celebrar su pronunciamiento público alertando las consecuencias sobre el comportamiento social discriminatorio que estas campañas reivindican.


Es lamentable que muchos mercadólogos mexicanos no se permiten salir de la caja diminuta que reproduce conductas de división social y que promueve el desprecio por las mujeres, las personas con discapacidad, la diversidad sexual y todo aquello que siguen sin saber acomodar en sus acartonados guiones. Para vender y venderse recurren a la imitación de estereotipos, frases sexistas, roles con connotaciones despectivas. Confunden diversión con aversión y buen humor con representación burlesca de estereotipos excluyentes.


A diferencia de la empresa Effem México INC y Compañía, que percibe lo femenino como débil y estorboso, yo lo percibo como fuerte y emprendedor. Así que me pongo como nena porque resulta frustrante que las facultades de organismos como el Conapred y el Inmujeres estén limitadas a pronunciarse y recomendar a los responsables de cometer actos de discriminación, sin posibilidad de aplicarles sanción alguna. Me pongo como nena porque creo que las empresas que no pueden imaginar otro tipo de publicidad acorde con las aspiraciones de una sociedad incluyente, tendrían que cuando menos cancelar su publicidad en medios y de ser posible asumir alguna multa en castigo por su irresponsable promoción de la discriminación.


Me pongo como nena porque hasta hoy seguimos tolerando la exclusión social y repitiendo patrones misóginos y sexistas, sin asumir la violencia que con esto se desata.

Ser

El ser satisface más que el tener. El ser es permanente. El tener es permanente carencia. El buen tener que no es carencia permanente, viene por añadidura del ser.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Mujeres

¿Por qué pretendes que las mujeres sean seres confiables?, no lo son: Son buenas amigas, buena compañía, son grandiosas madres, son alegría y tranquilidad para la carne, son calor para la cama, son fuego para el corazón y alcohol para el estómago, son divinas enamoradas. Son estímulo para la mente, por lo que son, más que por lo que dicen; aunque  también por lo que dicen. Son grandes conversadoras, son desgarro de nuestros silencios. Son inquisidoras incansables. Son mujeres, tómalas por lo que son. No pretendas confiar en ellas, confía en sus instintos. Confía en ti. No es casualidad que tomar rime con domar. Su espíritu es volátil y clama libertad al mismo tiempo que clama compañía. Cuando tengan que irse se irán. Cuando tengan que quedarse se quedarán, no por ti, sino por lo que son.
-¿Cómo estás?-
-bien..., a veces-
-y porqué a veces?-
-...pues porque a veces hay que estar mal... y otras muy mal-

El amor

Debes darte oportunidad de sufrir muchas decepciones, tantas como sea necesario, para que algún día... pues aunque no tenga objeto, debes darte oportunidad.

Atracción sexual

La atracción sexual es algo espontáneo y natural, y así debe ser, de modo que, si a tu mujer de pronto le atrae más otro hombre, si siente fuertes tentaciones carnales en otras direcciones, debes no solo dejar, sino alentar que se vaya con él. Y en ese tenor se mueven los placeres. Formar una pareja ya es una cosa de otro nivel, y la atracción sexual no solo pasa, sino que debe pasar a segundo término. La pareja se constituye sobre una base superior, pero cuando esa base superior flaquea o no existe y la satisfacción sexual es tan ínfima, uno suele tomar las tentaciones sexosas con harta facilidad culposa, tanto así como gustosa, y así debe ser.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Filosofía

¡Desembarazar de deberes a la filosofía, para que pueda volar libre e iluminar con todo el esplendor de su rostro!