martes, 1 de abril de 2014

No necesitamos un sistema de gobierno diferente, necesitamos personas diferentes, ciudadanos diferentes capaces de crear el sistema de gobierno que necesiten. Cambie el sistema sin cambiar a los ciudadanos y siempre tendrá tiranía como resultado.

sábado, 29 de marzo de 2014

lunes, 24 de marzo de 2014

Las corrientes New Age

Amiga, ¿qué decirte? solemos tener algunas opiniones en común, pero aquí creo que hay que irnos más despacio. Me parece que la analogía que haces en torno al conocimiento de la redondez de la tierra o el equivocado geocentrismo de la Edad Media no vale para validar el "conocimiento" New Age. En los primeros dos casos estamos hablando de ciencia, conocimiento comprobable (voy a poner esto también entre comillas, que sin embargo no invaliden la cientificidad) 

Refutar el New Age es cosa complicada, pero más por su falta de solvencia que por la fortaleza de sus ideas. Hay una mescolanza de creencias atractivas que obnubilan la mente. Finalmente, al sediento cualquier líquido le parece agua.

Si antes no se aceptaba la redondez de la tierra o que la tierra no fuera el centro del universo se debía a la presencia de dogmas religiosos que pretendían que el conocimiento del mundo debe provenir de la revelación divina. Pero esto no fue ni si quiera en todo el mundo, solo en la Europa medieval. Ahora bien, en el caso del "conocimiento" New Age estamos hablando de algo más parecido al misticismo que a la ciencia, pero sin alcanzar niveles ponderables. Hay que preguntarnos qué tipo de pruebas aducen los postuladores de las ideas del New Age (que por lo demás, no tienen si quiera una doctrina uniforme, pues aceptan todo tipo de ideas ancestrales por dispares que sean, para fundirlas con sus interpretaciones místicas, sanadoras y futuristas, y que además suelen ser bastante lights) O qué tipo de experiencia y disciplina espiritual los ha llevado a sus revelaciones. 

En los casos que mencionas, eran los hombres de ciencia los que tenían que luchar contra las instituciones que no aceptaban las postulaciones científicas de la Razón libre. Eran los individuos contra las imposturas del Poder. El Poder controlaba lo que es válido y lo que no. En el caso del New Age no hay ningún Poder identificable queriendo prohibir los "conocimientos" del New Age (por el contrario, a veces parece que lo favorecen) y no son hombres de ciencia los que los postulan. Mayoritariamente parece que son grupos de fanáticos, y digo fanáticos, porque no aducen pruebas, no las tienen (me parece) 

Es necesario establecer que no soy ningún conocedor de todas las propuestas New Age, no podría, hablan demasiadas cosas inconexas, pero tampoco lo deseo, y en esta disertación espero se entienda porqué. Me parece, por todo lo que he visto y leído, que sus propuestas son interpretaciones místicas y míticas, que tal vez pueden darle sentido a sus vidas, o a las de sus seguidores, pero que están lejos de ser "conocimiento". Me parecen ideas sin arraigo verdadero que pretenden una espiritualidad cool, sin compromisos verdaderos.

Podemos pensar que se apela a una sensorialidad superior para descubrir sus realidades, o a estados alterados de conciencia (a través de la meditación, las drogas como hacían los ancestros, o algún otro método) para descubrir realidades paralelas u ocultas, como la respiración de la tierra, o puntos energéticos, y otro tipo de realidades invisibles a los ojos de los comunes, y apoyarnos en el romanticismo de los seguidores de los viejos abuelos que hablan de que la tierra está viva y la naturaleza tiene alma. No tengo tanto problema con cada una de esas cosas por separado y consideradas cuidadosamente, pero siendo francos, la mayoría de las veces que me encuentro algún "producto"New Age" me parece bastante light y estrafalario. No creo que haya auténticos sabios detrás de todo este movimiento. En el mejor de los casos solo es gente esperanzada sin formación científica, filosófica, ni tan siquiera religiosa. En el peor, son charlatantes vendiendo libros para desesperanzados, que fabrican "seres de luz".

Lo de la entrada de energía del 2012 que presuntamente venía del centro de la galaxia me parece una pantomima. No dudo que puedan estar sucediendo sucesos físicos de tales características en el Universo y que los viejos mayas tenían grandes conocimientos astronómicos con los que elaboraban calendarios cósmicos más precisos que el calendario gregoriano (los que por cierto tenían fines agrícolas principalmente) Pero el cuerpo humano se llena de energía a través de la ingesta de alimentos. Y si bien, necesitamos los rayos del sol para fijar el calcio y producir vitamina D, aún no somos capaces de realizar la fotosíntesis por nosotros mismos para alimentarnos directamente de la energía del Sol y los astros. Pero más aún. El ser humano no tiene un tanque para almacenar excedentes de energía cósmica como para pretender recargarse de energía un día para todo el año (los únicos excedentes de energía científicamente se convierten en llantitas) Por mucha energía cósmica que entre desde el centro de la galaxia, o en un equinoccio, hablando en proporciones cósmicas me parece que da completamente lo mismo si lo recibes en la punta de la pirámide más alta, en la calle rumbo al trabajo, o quizá hasta en tu cama, el rayo de energía no va a tener más dificultades para alcanzarte por unos cuantos metros de diferencia. Por mucho que en las mal llamadas pirámides de Teotihuacán (que por aportar otro dato, no fueron construidas con esos fines ni su planificación tiene relación con los equinoccios) o en cualesquiera otras pirámides del mundo haya una mayor cercanía al sol en el cenit, ello no puede aportar más energía al ser humano. Lo que si, tal vez una santa insolación y fatiga crónica que requiera dos días de recuperación por estar subiendo tantas escaleras cuando no sueles hacer ejercicio.

A lo mucho el beneficio de realizar este tipo de actividades pasa por una mejora en el estado mental, pero éste se puede trabajar sin tanta chabacanería.

El ser humano no puede almacenar la energía cósmica en su cuerpo ni en su espíritu. Al día siguiente tenemos que volver a comer y dormir para tener energía, y llevar una vida equilibrada para tener buenos estados mentales y de ánimo que ayuden a mejorar los niveles energéticos del día a día.

Bueno, amiga, espero con esto aportar un poco a la discusión y el "conocimiento" verdadero, o, cuando menos, a la reflexión.

domingo, 9 de marzo de 2014

Yo soy un amante de la claridad filosófica, a diferencia de otros pensadores que aman el rebuscamiento, pero aún la claridad filosófica es rebuscamiento para los espíritus comunes.

martes, 4 de marzo de 2014

¿Qué te puedo decir de la vida? El único consejo que uno puede dar con sentido, es ¡sigue adelante!

E. Q.

sábado, 22 de febrero de 2014

Hoy cambio mi nostalgia por un par de nalgas y una boca suave con sabor a licor.

Los amores perdidos

Yo pienso que todos estos años de nostalgia
y lejanía solo han existido como hermosas cenizas
de viejas hogueras, para reavivar algún día
las antiguas vidas, como chispas de eternidad.

martes, 18 de febrero de 2014

En el amor hay que ser un santo... un santo cabrón, dicho esto último en sus múltiples interpretaciones.

sábado, 8 de febrero de 2014

No soy la voz encantadora y positiva que quiere oír todas las mañanas. Soy como la voz de su conciencia, le hablo de cosas que no le gustan, pero tiene que escuchar. E igual que su conciencia, a veces me distraigo y cometo pecados por placer.

miércoles, 29 de enero de 2014

Me gusta abrazar, como si al abrazar pudiera quitarle años al olvido. El abrazo es uno de los grandes dones humanos.
¡Qué poderosas son las notas musicales! Y sin embargo hace falta tener el corazón abierto, no basta el oído.

Claudia

Algunas experiencias hacen querer que los recuerdos emerjan con toda la fuerza y nostalgia de su realidad. Con todo su gozo y su dolor. La marcha del tiempo tiene su inclemente encanto.

sábado, 25 de enero de 2014

No todas las mujeres saben dominar el arte de combinar lo natural con lo artificial. A algunas más les valdría ser completamente naturales, en ello suele haber belleza suficiente; y cuando no la hay ahí, suele ser difícil encontrarla en la artificialidad.

lunes, 16 de diciembre de 2013

¡Que los homosexuales no tengan relaciones!

Si no le gusta, no le gusta.

Cuando queremos prohibir la homosexualidad, lo que quizá no pensamos es que no solo se trata de que una persona deje de tenemos relaciones amorosas o sexuales con personas de su mismo sexo, sino que sería prácticamente obligarle a amar o tener sexo con personas que no le gustan, pues si no le gustan las del sexo opuesto ¿qué va a hacer? ¿cómo va a amar y tener sexo si no puede hacerlo con quien le gusta? ¿debe hacerlo con quien le causa rechazo y hasta repugnancia? ¿O acaso se puede prohibirle que tenga sexo y que ame? Siendo los homosexuales seres humanos como todos, con necesidades de amor y sexo, ¿qué van a hacer?

sábado, 14 de diciembre de 2013

De Amor y otras imposibilidades

Y henos aquí, en las historias sin memoria, algunos convertidos en piedra, enamorados de mujeres que hemos convertido en estatuas de oro.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

El ser de la Filosofía

Toda la cuestión de la Filosofía consiste en resolver cómo le vamos a llamar a las cosas, cada una y todas en conjunto, y que tal enunciación resulte intuitiva y no contradictoria, con el objeto final de saciar la sed de entendimiento. Ahora bien, para que alcance nivel de sabiduría, tal investigación ha de incluir pautas, mandatos o recomendaciones sobre el qué hacer y cómo vivir a partir de ahí, con sus respectivos porqués.
Lo divertido, sin embargo, es que la naturaleza de esta breve prescripción puede arrojarnos, como de hecho lo hace, a la producción de interminables ríos de tinta e interminables debates a lo largo de la historia y las sociedades.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

¡Que vivan las putas!






Me gusta la actitud. Sin embargo, si redefinimos la "putez" como una actitud de libertad sexual, que no implica remuneración, y menos aún implica calidad moral, aún así subsistirá una diferencia difícil de evitar nombrar, entre mujeres que se autoprodigan el placer sin restricciones morales (o moralinas) y las que son más bien recatadas.


 Es cierto que para el caso masculino no es muy clara la demanda social de diferenciar nominativamente a los que tienen hábitos "libertinos" de los que son más bien "recatados", pero esas diferencias existen finalmente, y como todas las cosas diferentes, requieren nombres diferentes. 

Reapropiarse un adjetivo peyorativo como acto de rebeldía es muy interesante, pero seguro caemos en un juego interminable de reapropiaciones y redefiniciones, pues los que quieren criticar a las mujeres por su liberalidad, hoy les llaman "putas", pero si les roban el significado de su insulto, mañana les llamarán de otro modo igual de despectivo. Esa dialéctica de la rebeldía es excitante, aunque me cuestiono sobre su utilidad.

viernes, 27 de septiembre de 2013

La satisfacción en la Vida

Si un hombre está satisfecho con su vida ¿se cuestiona? o ¿se puede vivir satisfecho sin cuestionarse? ¿Qué aspiraciones más elevadas puede tener un filósofo si no es la satisfacción en la vida?, sentirse satisfecho en la Vida ¿Para qué cuestiona y reflexiona si no es para encontrar satisfacciones?, ¿una clase superior de satisfacciones, que de cotidiano no encuentra, se le esfuman, o desprecia?

Superar los dolores y los malestares, pero aún más que los físicos, los del ánimo, los miedos, las incertidumbres. Sentirse satisfecho en la Vida... ¿Y qué tal esto: satisfecho con un posible renacer o un resucitar; una Vida eterna? ¿o una Vida memoriosa? Satisfecho de saberse en una Vida superior. ¿Ésta es una clase de satisfacción que se superpone a -o se interpone con- la satisfacción corriente de las personas comunes? ¿Se puede vivir satisfecho viviendo de modo común, so pena de ignorar la posibilidad de estar sacrificando bienes superiores? ¿Qué clase de vienes superiores persigue el filósofo, el religioso, el poeta que no le permiten sentirse satisfecho en una Vida ordinaria? ¿Vivir sin cuestionarse...

domingo, 15 de septiembre de 2013

El conflicto CNTE-Gobierno Federal o ¿Porqué los gobiernos no entienden que la Ley sí se negocia?

 Por Erik Quintanar.

En relación a las reformas a la Ley para la “reforma educativa” promovida por el Gobierno Federal
Normalmente la gente, los gobiernos y las personas comunes, no tienen interés en salir de su orden preestablecido, porque es ahí donde actúan de cotidiano con cierta tranquilidad y persiguen con confianza sus objetivos y necesidades. Es ahí donde generalmente se exasperan automáticamente contra quienes hacen manifestaciones y proponen o exigen cambios, o se oponen a ellos, como en este caso la CNTE, y no aceptan, más que tras fuertes presiones, la necesidad del diálogo y la negociación. Pero todos somos seres humanos, ciudadanos y sujetos de derechos. A veces se nos olvida. Nuestra situación económica, laboral, cultural, ambiental, política, espiritual, etc. es harto diferente. Nuestras necesidades concretas son también diferentes, aunque en sentido general son iguales.
De inmediato alguien podría saltar y decir: -¡Por eso! todos tenemos derechos, y sus derechos de uno terminan donde empiezan los del otro, ¡así que no me chinguen!, ¡que no me afecten con sus manifestaciones!, ¡que no afecten a mis hijos privándolos de sus clases!
No le interesa detenerse a escuchar.
Por supuesto, también hay manifestaciones inauténticas, mezquinas, politiqueras. Pero es corriente que ni los gobiernos ni las personas comunes se interesen en distinguir la diferencia, o analizar cuando una manifestación es genuina o cuando es una simple treta de poder.
Propongamos una premisa. Si tenemos un grupo bastante nutrido de manifestantes airosos contra un gobierno, no podemos asumir que se trata de un ejército de zombis manipulados. ¡Tienen un motivo auténtico para manifestarse! -más aún si los manifestantes no son miembros directos de la clase política-, y entre más manifestantes sean y más airosas sean sus protestas, más legítimo ha de ser su motivo. Se puede obligar o ‘coercionar’ a grandes cantidades de personas para presentarse a una manifestación, portar sombreritos de cierto color, camisetas rotuladas y banderitas, y lanzar consignas, pero no a apasionarse con las causas de la manifestación. Al menos no, en tanto se trate todavía de seres humanos. Cuánto más aún, cuando esa pasión a veces los lleve a actuar al margen de la ley y desviarse de los caminos adecuados que requieren sus propios intereses. Cuando hay un dolor intenso es natural la respuesta violenta. Aún con todo, hay manifestaciones pacíficas y minoritarias igual de legítimas. El gobierno debe escuchar, dialogar y negociar siempre, en tanto pretenda que es un gobierno democrático.
No podemos sin embargo, negar que las masas se contagian -más cuánto más jóvenes sean sus participantes-, y que si un grupo de infiltrados, o tal vez unos cuántos irresponsables comienzan a cometer excesos contra las personas, policías o propiedad ajena, es posible que la pasión se desborde en cualquier manifestación. Pero sobre todo, cuando ocurre la respuesta policial. El miedo, el ego y la adrenalina surten efecto creciente ante este tipo de situaciones de estrés público. Pero me parece altamente improbable que los miembros de una manifestación auténtica se involucren mayoritariamente en los excesos, pues están consientes en todo momento de su objetivo principal. Y si lo hacen, es seguramente porque el gobierno no ha sabido o no ha querido escuchar. El gobierno debe ser capaz -¡y es su altísima obligación!- de saber diferenciar a los auténticos manifestantes de los manifestantes infiltrados, como una política de Estado, y tener el tacto para actuar frente a los excesos de éstos, que no son delincuentes comunes y corrientes: algunos solo se dejaron llevar por la pasión, y de otros sus excesos son motivados por razones políticas y no delincuenciales (en los casos de los infiltrados pagados por el mismo gobierno o grupos políticos, sí suelen ser delincuentes corrientes, en cuyo caso, es evidente que el gobierno en turno no actuará contra ellos) Aceptemos la necesidad de la intervención policial contra los que cometen excesos en una manifestación política -aunque con un tratamiento especial, con tacto político y social, recordando que no son delincuentes comunes-, pero también la obligación del gobierno de dialogar y negociar, aunque haya excesos. Es común que los gobiernos usen los excesos de unos para reprimir el movimiento de otros y desconocer la manifestación auténtica.
 El tema de los manifestantes revolucionarios, como ciertos grupos anarquistas o comunistas, es diferente, y merece un análisis separado y concienzudo. Puesto que éstos, normalmente parece que no buscan la manifestación como tal, sino que se infiltran en todos los movimientos sociales posibles, para aprovechar las coyunturas y llevar esas manifestaciones hacia sus fines, tratando de ganar adeptos ideológicos mediante la pasión del hartazgo social hacia la ineficiencia y perversión de los gobiernos, que no son capaces de proveer justicia social y proteger al individuo frente a los grandes capitalistas, pero sobre todo, propiciando la desconfianza hacia el poder en la idea de que los gobiernos siempre son aliados del capital y contra el pueblo. Si bien los revolucionarios creen en muchos casos (no siempre) que la violencia es la única manera realmente posible de transformación para alcanzar el máximo bien público, no podemos en ello, precipitadamente, denunciar motivos ilegítimos, si bien pueden ser ilegales los métodos. Y en ello debemos recordar a Gandhi: “cuando una ley es injusta lo correcto es desobedecer”. Aunque Gandhi, como es sabido, optaba por la desobediencia civil pacífica, como aprendió en parte del ruso León Tolstói y del estadounidense Henry David Toreau.
Hay por supuesto, quienes consideran legítimamente, que si una ley es injusta lo correcto es luchar por los canales legales para modificarla, a través de la comunicación con los legisladores (solo aspiracional en estados democráticos); lo cual, no está de más notar que normalmente es un verdadero y eterno suplicio, más cuando los legisladores suelen ser sujetos copartícipes del pastel del poder, cómplices y corresponsables del estado actual de las cosas, y que en muchos casos tienen muy poco interés y capacidad para escuchar a sus representados y promover las reformas y aplicaciones legales que éstos solicitan.
¿Pero dónde queda la Ley. Dónde la Razón? ¿La Razón del Poder o la Razón del Pueblo? ¿La Razón del statu quo o la Razón de la Revolución?, ¿hay una Razón universal, imparcial, igual para todos? Y, una vez superada la dificultad lógica, ideológica, ¿cómo dilucidar el conflicto cuando en la lucha política prima sobre todo la simulación y la estrategia para fines preestablecidos e “incuestionables” para cada uno? ¿Podemos esperar que la gente, los grupos civiles, los gobiernos, revisen sus fines, sus objetivos, o solamente esperaremos que gane el que detente más poder, y, en caso de lograrse el consenso éste resulte de un simple equilibrio de fuerzas entre los actores del conflicto? ¿Tiene algún sentido dilucidar filosóficamente la naturaleza y características del conflicto? Desde la perspectiva del observador y el tercero afectado, parece que sí. Uno debe saber a quién apoya y contra quién, y para ello necesita buenas razones, en donde las razones son razonamientos y no solo intereses.
El conflicto normalmente se destraba cuando ambas partes obtienen algo que les parece razonable a ambas, no necesariamente cuando obtienen lo que buscaban al inicio. Lo razonable muchas veces está en función de la satisfacción de necesidades o deseos materiales, derechos, libertades y privilegios (los privilegios son por naturaleza para unos cuántos, generalmente los líderes o grupos minoritarios); aunque en gran medida está en función del poder, de lo que realmente puede cada uno de los actores hacer frente al poder desplegado por el otro. Uno acepta de lo que quiere lo que puede. Sin embargo, en el fondo, y muchas veces también, lo razonable está en función de lo que se comprende como universalmente válido, razonable: lo justo. Se puede uno conformar con lo posible, momentáneamente, pero nunca se conforma con menos de lo justo para siempre.
Para algunas personas –léase políticos, caciques y caudillos- es relativamente fácil engañar a grupos de ‘gentes’ sobre lo que es razonable o justo –más cuanto más pobres y necesitados están- por eso es importante que las masas se cultiven en la razón. Es por ello que los maestros y universitarios no aceptan mayoritariamente una política educativa neoliberal, privatizadora, que pretende suprimir la formación crítica, a cambio de favorecer solo la capacitación productiva para crear mano de obra para las grandes empresas, ni una política laboral docente (porque la reforma educativa parece que va más sobre lo laboral y no parece reformar para bien los planes de estudio ni los recursos económicos e infraestructura para la educación, pero sobre todo, no coloca en los puestos importantes de la política educativa a gente capaz y adecuada) que debilita la fuerza opositora del sector magisterial y facilita la imposición de las políticas pretendidas por los grandes capitales y los gobiernos afines.
Ahora, si bien la Ley debe establecerse conforme a la Razón, y no conforme al capricho popular, un Estado democrático no debería decidir unilateralmente lo que es razonable y justo para convertirlo en ley, ni tan siquiera una comisión especializada (-y mucho menos un grupo de órganos empresariales como Mexicanos Primero en colaboración con la OCDE. Revista Proceso, edición 1923) ha de decidir eso para legislar sobre los derechos y deberes de un grupo social, como ahora los maestros, o la nación en su conjunto, máxime cuando se trata de legislar sobre evaluación en materia educativa y laboral, contra los expertos en materia educativa. Ahí está la falacia: se disfraza de educativa una reforma laboral. El gobierno no debe tener tanta prisa por sacar una reforma educativa (laboral), sorteando la necesidad del diálogo y la negociación, pues si hay un sector que puede conocer lo que se debe corregir en la educación y cómo, ese es justamente el sector al que están privando del derecho de opinar. Y si hay un responsable del estado actual de la calidad de la educación y las deficiencias educativas de los maestros, ese responsable es justamente el gobierno a lo largo de los distintos sexenios y de los distintos colores partidistas. Una reforma que pretenda mejorar la calidad de la educación no puede desconocer la opinión del magisterio. En una democracia -es más, en una comunidad humana cualquiera- no debe aceptarse el autoritarismo legislativo. La ley se debe negociar con los afectados y consensuar con todo el pueblo, si bien debe tender a la razón.
La ley para que sea legítima tiene que ser conforme a la voluntad popular, no del gobierno, y para que sea justa debe ser conforme a la razón universal, no al capricho ni a razones subjetivas.
                                   Amar es encontrarle sentido a la vida en lo amado. He así como el filósofo ama la sabiduría, y ésta, como todo lo amado, es escurridiza.
@ErikQuintanar

¡Ámate a ti mismo!

Publicado en Cantera Noticias http://www.canteranoticias.net el Miércoles, 04 de Septiembre de 2013

¡Ámate a ti mismo!

 
  Por Erik Quintanar.

Dicta la receta: “Para poder amar a alguien, primero ámate a ti mismo. No puedes amar a nadie si primero no te amas a ti mismo”. Otros dicen como equivalente: “no puedes querer a nadie si no te quieres primero tú”. Es una ideología muy de moda, y muy “obvia”, quizá, pero siempre me ha causado algún ruido. Para empezar distingamos con José José, que amar y querer no es igual, y a partir de ello consideraré que quien equipara amar y querer necesita una reflexión aparte. Hablaré pues del amarse a sí mismo, en esos términos, y no del quererse a sí mismo.
             Reconstrucción breve del mito de Narciso

Y el hermoso joven Narciso, que era incapaz de amar y reconocer al otro, despreció vanidosamente a la bella ninfa Eco, cómo había hecho con tantos hombres y mujeres más. Entonces fue castigado por la diosa Némesis para que sufriera el dolor del amor no correspondido. Y así, un día se encontró con su propio reflejo en el agua del cual se enamoró perdidamente. Y absorto en ese lugar, atrapado por su propia imagen, a la que no podía ni se atrevía a tocar para no desdibujarla, se consumió hasta convertirse en la flor llamada narciso, tan hermosa como maloliente.
Y Eco, consumida de melancolía, se retiró a una cueva donde su cuerpo también se consumió, quedando de ella solo una voz sin forma que repite en la lejanía la última frase o sílaba que se pronuncie.
¿Qué cosa puede significar eso de ‘amarse a uno mismo’, y además ponerlo como condición de posibilidad del ‘amor a los otros’, de modo que solo puedas amar a otros si te amas a ti mismo? ¿Es, incluso, bueno, malo o indiferente moralmente? ¿Es posible ese amarse a sí mismo? Aunque esta recomendación casi siempre refiere al ‘amor de pareja’, o triada, cuadra, etc., vaya, el ‘amor sexuado’ -que no es del todo lo mismo que ‘amor sexual’-, trataré de pensarlo en términos más generales como ‘amor a otros’.
Poniéndome sexista, diría que parece más una ideología de mujeres, o una receta para mujeres, que para hombres. No porque no vaya dirigida a ambos géneros, sino porque parece tener más acogida entre las mujeres que entre los hombres, y más promotores entre las mujeres, o entre hombres que se dirigen a mujeres. Quizá porque las mujeres sufren más el menosprecio de su valía, por parte de la sociedad, de los hombres, y, quizá también, por sí mismas. Quizá las mujeres suelen olvidar con más frecuencia ocuparse de su propia salud, sus necesidades, gustos, deseos, su propia felicidad, por ocuparse de las de otros. Quizá la mujer es más entregada –por una presunta naturaleza o por educación- y en el camino de la entrega se olvida de sí misma. También hay quienes afirmarían que la mujer lleva en su naturaleza la fragilidad de su auto-percepción, y necesita que le estén recordando lo mucho que vale y lo bella que es. Quizá también porque en la mujer es mejor vista la “vanidad” y el cuidado de sí misma para conservarse bella. Hay incluso una marea de e-mails masivos, poemas anónimos y hasta poemas de autor, canciones y escritos, dedicadas a difundir la necesidad de recordarle a la mujer cuánto vale. Pero no descartaremos tampoco que existe un buen número de cultores masculinos del amor a sí mismo. Incluso buena parte de los maestros del amor a sí mismo son hombres –esperemos no charlatanes-.
Históricamente, desde la antigua Grecia ya podemos rastrear la presencia y análisis de este tema del ‘amor a sí mismo’, por ejemplo en la Filosofía con Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, pasando luego por los escolásticos, la modernidad, y en el siglo XX a partir de la psicología como en Erick Fromm, y en la actualidad con algunos autores o terapeutas influenciados o formados, por ejemplo, en la Terapia Gestalt, y toda la ola de corrientes alternativas de crecimiento personal y sanación, corrientes orientalistas diversas y la New Age. Teniendo como antecedente inmediato del siglo pasado en occidente el psicoanálisis en la psicología y el surrealismo en el arte, que han permitido una revalorización de esa parte oculta del ser humano, de uno mismo, que antes se censuraba: el inconsciente descubierto por Freud, se ha hecho posible que el ser humano se acepte a sí mismo en su integridad, superando la culpa y la vergüenza sembrada por siglos por la vieja religión católica, y se ha abierto “posiblemente” la puerta a un ‘amor a sí mismo’, que algunos han cultivado con insistencia, y que hoy se ofrece por todos lados como cura contra la infelicidad.
El análisis, por lo menos desde la antigua Grecia, ha girado en torno a si el ‘amor a sí mismo’ es bueno o malo, positivo o negativo, siendo analizado quizá, a partir de observar a aquellos que parecen tener un excesivo amor a sí mismos -por ejemplo el bello mito de Narciso surge en la antigüedad para moralizar a los jóvenes griegos-, en donde los pensadores han tratado de establecer si eso es bueno, virtuoso o correcto. En la mayoría de los casos han encontrado que puede ser algo bueno o malo según el enfoque, entendiendo el enfoque negativo como egoísmo o ideas afines. Incluso para establecer esta distinción entre el enfoque positivo y el negativo, se suelen usar términos distintos: por ejemplo, los escolásticos lo llamaban amor sui en su enfoque positivo, y amor privatus en su enfoque negativo. Aunque en Grecia había un solo término para ello –φιλαυτία- y la distinción se hacía ex professo para la explicación. Pero en la medida que ese ‘amarse a sí mismo’ signifique procurarse todo lo bueno y bello, como en Aristóteles, y ser benevolente hacia los demás, tenerse respeto a sí mismo, o tener buena estima de sí mismo como requisito para tener fuerza moral suficiente para ser moral, entonces podría ser algo bueno.
Mención aparte merecen quienes de tendencia ascética o quietista, como el francés François Fénelon, fuertemente influido por Madame Guyon, una mística católica que fue considerada hereje por la iglesia y encarcelada, consideran que ni siquiera en su enfoque positivo el ‘amor a sí mismo’ es bueno, que de hecho el ‘amor a sí mismo’ es el enemigo del amor verdadero, que es el ‘amor puro’. Este ‘amor puro’ precisa de la renuncia a todo interés ajeno al amor mismo. Nuestras acciones han de ser guiadas por inspiración de Dios.
Sin embargo, el fenómeno hoy en día parece tener un cariz peculiar, en dónde el ‘amor a sí mismo’ más bien se receta a los infelices y a los que “aman” en demasía a otros olvidándose de sí mismos. Es un enfoque distinto el que predomina hoy día, desde la perspectiva de la sanación y el crecimiento personal de los Best Sellers (¡los mejor vendidos, vaya!) Parece una receta más hecha para vender que para alcanzar un conocimiento y amor auténticos, o un enfoque cientificista, en el mejor de los casos, que hay que esclarecer.
Por cuestión de espacio y tiempo, no puedo hacer una exposición detallada aquí, y este escrito será entonces, el anticipo de una investigación y análisis más profundo para el futuro inmediato. Por lo pronto, baste notar que no necesariamente el ‘amor a sí mismo’ parece algo bueno o digno de procurarse. Al menos no a segunda vista. Los cultores del ‘amor a sí mismo’ podrían decir, para matizar la posible connotación negativa del ‘amor a sí mismo’: -bueno, hay que amarnos a nosotros mismos de forma moderada o equilibrada, o de forma generosa, o insistir en que amarse a sí mismo es necesario para poder amar a otros, ya sea poniendo el énfasis “aparente” en el bien de los otros, pero enfocándonos al final en “nuestro propio bien”, o bien, declarando airadamente que “primero yo y, si me alcanza, luego tú” (Jorge Bucay)
Antes de entrar en controversia con quienes consideran que amarse a sí mismo no solo no es malo, sino que es necesario, como Erich Fromm o actuales cultores del ‘amor a sí mismo’ como la argentina Enriqueta Olivari o el también argentino Jorge Bucay (quizá no es casual que ambos cultores del ‘amor a sí mismo’ sean argentinos), formados en o influenciados por la Terapia Gestalt, o por las doctrinas de personajes como el hindú Osho, y otros tendientes al orientalismo y prácticas como el Reiki y demás corrientes alternativas de sanación y crecimiento personal, me gustaría más bien poner énfasis en un instante previo y preguntar ¿qué se puede entender por tal ‘amor a sí mismo’ y si acaso es realmente posible, o en qué puede consistir?, para saber si puede ser una condición necesaria previa a poder amar a otros y algo digno de cultivarse.
Para esclarecer un poco el tema de este análisis, en este momento quizá sea recomendable distinguir varios términos actuales relacionados con el ‘amor a sí mismo’, que no podemos detenernos a explicar, pero que conviene notarlos. Tenemos así, por ejemplo, los siguientes términos que no son en todo lo mismo: ‘amor a sí mismo’, ‘amor propio’, ‘autoestima’, ‘narcicismo’, ‘egoísmo’, ‘egolatría’, ‘egocentrismo’, ‘orgullo de sí mismo’, ‘engreimiento’, ‘soberbia’, ‘conocimiento de sí mismo’, ‘respeto a sí mismo’, ‘dignidad’, ‘ocuparse de sus necesidades e intereses’, ‘cuidado de sí mismo’, ‘sanación’, etc.
Nociones como ‘conocimiento de sí mismo’, ‘respeto de sí mismo’ y ‘dignidad’, en donde la ‘dignidad’ es la “calidad de digno”, es decir, “que tiene valor”, “el reconocimiento de su valor”, pudieran representar palabras moderadas y sensatas de esa motivación para el necesario cuidado de sí que uno debe tener, si bien, no sean necesariamente lo mismo que ‘amarse a sí mismo’. En el mismo orden de ideas razonables podemos entender el ‘ocuparse de sus necesidades e intereses’, y, por último, ‘el cuidado de sí mismo’ y ‘sanación’.
Habiendo notando esas a veces sutiles diferencias, que en gran medida refieren a los excesos y desviaciones que puede haber en el aprecio y percepción de sí mismo, para entender qué puede significar eso de ‘amarse a sí mismo’, una vez consintiendo que haya algo que revisar y que no es del todo intuitivo ese concepto, es necesario revisar qué cosa se puede entender por ‘amor’ a secas, y por ‘si mismo’ o ‘el yo’, para visualizar cómo se podrían conjugar juntos.
¿Pero porqué cuestiono la validez de la idea (y las recetas) del ‘amor a sí mismo’, si cada una de esas ideas mencionadas como razonables se podría considerar como parte del ‘amor a sí mismo’?
Quizá ayude proponer una idea tentativa del significado de la palabra ‘amor’, que puede resultar bastante coincidente con lo que la mayoría de las personas entiende hoy en día por dicho vocablo y que, por lo demás, tampoco sea bastante divergente de lo que históricamente se ha entendido por ello, ya sea desde una orientación platónica en donde uno va hacia la perfección, o una cristiana, en donde el amor proviene de Dios. Según esta idea tentativa que propongo, el amor es un sentimiento inflamado hacia alguien o algo, pero para ser auténtico va acompañado de acciones motivadas por ello, sin embargo se constituye de tres componentes fundamentales, a saber: el encantamiento contemplativo hacia lo que se percibe como bello y bueno en alguien o algo, además de apropiado para una necesidad personal, ya sea física, mental o espiritual, o todo a la vez (también puede tratarse del goce intrínseco en la realización de alguna actividad, como amor a dicha actividad); el sentimiento de atracción hacia ello para la convivencia, el goce o la cercanía contemplativa, de modo que, suele resultar difícil mantenerse alejado de ello, pues lo amado se instala en el pensamiento como una necesidad de recurrencia; y el cuidado y dedicación voluntaria y libre para con ese alguien o algo, según lo requiera para seguir siendo lo que es, bello y bueno, y seguir gozando de ello. Para todo esto, habría que tener como condición previa el conocimiento de lo amado. Preliminarmente considero que no se puede hablar de ‘amor’ si falta alguno de estos componentes.
Visto el amor desde la perspectiva de esos tres componentes fundamentales, ¿no resulta inquietante la idea de encantarse contemplativamente con uno mismo, o incluso la de sentir atracción hacia uno mismo? Algo parece no cuadrar. So pena de caer atrapados por nuestro propio reflejo al fondo del agua como el bello Narciso, en algo que, por lo demás, era una ilusión, pues su reflejo no era ‘él mismo’ ni ‘alguien otro real’, quizá sea recomendable seguir revisando las implicaciones y connotaciones de estas ideas modernas que se venden como cura para la infelicidad.
Visto pues, desde esta perspectiva, parece que la única manera en que se podría entender con algún sentido el ‘amor a sí mismo’ es en el sentido de ‘cuidado y dedicación hacia uno mismo’, con la condición previa del auto-conocimiento, aunque bien, quizá valgan también aquellas ideas afines como ‘respeto a sí mismo’, ‘dignidad’, ‘ocuparse de sus necesidades e intereses’, y, por último, ‘el cuidado de sí mismo’ y ‘sanación’ necesarios para seguir adelante con bien hasta el fin.
Sin embargo, en tanto tal, según lo que he propuesto, no sería lícito llamar a esto ‘amor’. No parecería sensato hablar de ‘amarse a sí mismo’. Ni semánticamente ni sicológicamente, ni existencialmente. Quizá.
Ahora bien, considero que no solo no se puede amar a uno mismo, porque el amor sea algo más de lo que se debería practicar sobre uno mismo -y más bien hacia otros o hacia ‘lo otro’-, es decir, en el sentido de ‘deber’; sino que, además, no se puede amar al ‘sí mismo’, en tanto que el ‘sí mismo’ no es susceptible de ser amado, en el sentido de ‘poder’. El ‘yo’ no puede ser amado, más que como un acto ilusorio poniendo un espejo ficticio delante de él. Porque el ‘yo’ no es, además, el cuerpo que se ve en el espejo físico.
¿Qué es el yo?, o mejor dicho, ¿qué soy yo? Yo no soy mis partes, ni la suma de mis partes, de las cuales puedo prescindir sin dejar de ser yo. Incluso los órganos vitales, como el corazón, hígado, riñones, pulmones, pueden llegar a ser sustituidos. No así el cerebro, parece, pero ¿yo soy mi cerebro?, en dicho caso, ¿qué parte de él, porque hay partes que pueden dañarse y sin embargo seguir siendo yo? En el budismo se piensa que el yo es una ficción. No existe el yo. Buena parte de las terapias de sanación o crecimiento espiritual de inspiración oriental consisten en la destrucción del ego. En su versión extrema, la destrucción de la creencia en el yo.
Uno puede amar sus piernas, sus brazos, su rostro, su miembro viril, o sus caderas y sus tetas la mujer, o bien sus facultades, su inteligencia, su sensibilidad, sus conocimientos, su creatividad, su fortaleza, su habilidad, sus talentos, su nobleza, su espíritu de aventura y su arrojo y valentía, o bien, su experiencia y sus recuerdos, su suerte, la comodidad y solvencia con la que vive, la calidez o diversión de su familia, o sus pertenencias, su dinero, sus propiedades, su auto, su guardarropa, su cuenta bancaria. Pero amar esas cosas no es propiamente amarse a sí mismo, sino amar las herramientas con las que conseguimos otras cosas, como el respeto, la aceptación, el amor, el sexo con otras personas, o amar las cosas mismas. Entonces estamos amando las cosas y herramientas con que contamos, no a nosotros mismos. Así parece, como tampoco es amar a una mujer el amar su cuerpo. Ni siquiera el amar la mente, la inteligencia o la personalidad de alguien es amarle. Se ama a alguien, al conocerle, por lo que es, en lo que tiene de insustituible, en su esencia más pura y elevada, y en donde se comprende lo que es: un ser humano, una criatura única, dotada de existencia, vida, sensibilidad, y de facultades superiores como el entendimiento, la inteligencia, pero también de belleza, una belleza libre de los estereotipos que impone la sociedad. Pero sobre todo se le ama al conocerle, al llevarla en nuestros recuerdos y en nuestras expectativas.
Pues bien, este tipo de amor no se puede realizar ni practicar sobre el ‘yo’, sobre el ‘sí mismo’, y en todo caso es ocioso y carente de sentido. El amor se realiza en ‘los otros’, en el ‘allá afuera’, en ‘lo otro’
Sin embargo, alguien podría replicar: ¿y qué pasa con el mandamiento judeocristiano de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”?, ¿si no es posible amarse a uno mismo, entonces, tampoco es posible amar al prójimo, apegándose a la lógica de este mandamiento? Mandamiento que es además utilizado por los cultores del ‘amor a sí mismo’ para justificar su pretensión, aunque usándolo en sentidos un tanto heterodoxos y extravagantes.
Ante esto, primero habría que admitir como auténticos los mandamientos de la tradición judeocristiana, habría que admitirlos como verdaderos, o como verdadero el origen de éstos; es decir, declararse en la Fe judeocristiana para poder usarlo como base, justificación o apoyo de ese ‘culto al sí mismo’. En caso de ser verdadero el origen de estos mandamientos, mi argumento puede quedar muy debilitado. Aceptemos esto. Pero, en todo caso, aún admitiéndolos y declarándonos en esta Fe, no me parece que Dios nos esté mandando a amarnos a nosotros mismos, a mimarnos frente al espejo, a acariciarnos y adorarnos, y decirnos palabras amorosas y de motivación, y complacer nuestros deseos, nuestros antojos y caprichos, a establecer el romance con uno mismo, ni tan si quiera me parece que con dicho mandamiento se nos esté ordenando cuidarnos y procurarnos el bien, alimentarnos sanamente, tomar terapias florales o hacer yoga –todo lo cual está muy bien, pero no creo que trate de eso ese mandamiento-; sino a amar al prójimo, que es donde el amor puede existir y trascender, a ser con el prójimo como esperamos que sean con nosotros, a procurar su bien como procuramos el nuestro -porque el nuestro por naturaleza lo procuramos-, a no hacer con él lo que no deseamos que se haga con nosotros. Y, en suma, amar. Que, desde mis perspectiva, es necesariamente ‘amar lo otro’, ‘lo que no se tiene’, ‘lo que no se es’, ‘lo que no es uno’.
El amor en sentido cristiano no se entiende tanto en el sentido de encantamiento, sentimiento o atracción, sino es quizá, más bien, bondad. Se nos manda a no cuidar solo de nosotros mismos, sino a ser bueno con el otro también. Ambos por igual. Es un decreto de igualdad. No hay ahí una incitación a amarse a sí mismos, como lo predican los cultores del amor a sí mismo, sino únicamente un mandato de bondad y misericordia igualitaria.
Por lo demás, para los que afirman que ese mandamiento justifica el cultivo del ‘amor a sí mismo’ no sobraría recordar Mateo 10, 39: “El que quiera conservar la vida, la perderá, y el que la pierda por mí, la conservará”, en donde parecería indicarse que no debemos amar demasiado esta vida y este cuerpo que “somos”.
Para concluir mi disertación consideraré que, si bien es una ficción viciosa amarse a uno mismo, también es una ficción, un error del entendimiento, odiarse a sí mismo.
                           Amar es encontrarle sentido a la vida en lo amado. He así como el filósofo ama la sabiduría, y ésta, como todo lo amado, es escurridiza.
@ErikQuintanar

lunes, 17 de junio de 2013

Entendimiento

¿Qué es lo que hace posible que los seres humanos nos entendamos, siendo que tenemos temperamentos tan diferentes que nos llevan a tener posturas tan disimiles, y normalmente ninguno de nosotros cambia con el tiempo sus posturas básicas, a pesar de tener largos y fructíferos debates con los otros?¿Cuál es la naturaleza y alcances del inter-entendimiento?

domingo, 28 de abril de 2013

sábado, 27 de abril de 2013

Entre amor y feministas (contra el "proteccionismo")

"Hay mucha tiranía disfrazada de protección" - Cristal Eastman

Cuando una fémina-ista nos reclama dejar de ocuparnos de ella, no nos está pidiendo secar el amor, sino nos está invitando a ocuparnos más de nosotros mismos: ser y dejarle ser. ¡Bien!... aunque esto parece socavar un tanto la profundidad del amor. Al menos una buena forma del amor, profunda y sin conceptos sesudos. Arrebatada. Las feministas me parecen un (bas)tanto incapacitadas para amar. Perciben el amor y el deseo como intromisión. Y es que es tan bueno ser intromiso, aunque a veces es tan malo.

jueves, 28 de marzo de 2013

El Respeto

Los protocolos del respeto son un límite... una barrera... un obstáculo. El hombre que no deja de ser respetuoso, está separado de sí mismo. El respeto solo es una virtud a posteriori.

miércoles, 20 de marzo de 2013

¿Porqué?

Cuando te preguntes un '¿Porqué?', procura buscar la respuesta y espera encontrarla. No solo te preguntes ni solo busques. El que solo se pregunta, solo se queja y no va a ningún lado, el que solo busca sin esperar encontrar, solo desordena todo.

viernes, 25 de enero de 2013

Estar triste

"Estar triste tiene un paciente encanto que poco a poco se va volviendo irrenunciable, apoderándose del horizonte templado de los años, para salvarnos del sinsentido de la Vida" 

Erik Quintanar

martes, 4 de diciembre de 2012

Democracia

Los grupos en el poder elaboran su propia versión de la Democracia, distinta de la del pueblo, para erigirse como representantes del pueblo.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Malvenido sea este gobierno represor

(un día de cumpleaños) Muchas gracias, queridos amigos por sus buenos deseos y felicitaciones! Aunque he contestado bastante tarde. Hace algunas noches he despertado con una macabra revelación. Ya soy un señor. Vaya cosas que piensa uno cuando está dormido. He andado un poco absorto y apenas he podido sentirme con calma para contestarles (nada que ver con mi revelación), pero sí vi sus mensajes ese día y pude sentir sus buenos deseos y abrazos, que me han hecho sentir bien. Gracias nuevamente.

Tal vez si hubiera (el verbo de la lamentación inexistencial) contestado antes, me sentiría un poco más animado y concentrado únicamente en la belleza de la gente que me estima. Infortunadamente es hoy día que tengo que estar presenciando lo que le ocurre a mi país y no es posible ser tan entusiasta ni abstraerme de la realidad como si nada pasara.

Sin ánimo de ser fatalista, puesto que no está ocurriendo nada que no haya ocurrido antes y que no esté ocurriendo en otros lugares -no por ello menos detestable y lamentable-, dudo que los mismos seguidores priístas sientan una pizca de entusiasmo 'auténtico', ante el escenario que se despliega para los próximos seis años (al menos seis) Un nuevo presidente, con una página oficial de la presidencia diseñada para el culto a su personalidad, lejos de la institucionalidad y republicanismo que se debe, un discurso de inicio de gobierno lleno de buenos deseos y actos para quedar bien con el respetable televidente, y detrás de los cercos de la intolerancia, en su primer día de gobierno, repartiendo garrote, gas, partiendo cabezas con balas de goma y explosivos contra los inconformes, que (con o sin razón) legítimamente y con todo derecho piensan que ha habido una imposición, una impostura antidemocrática en el gobierno nacional, es decir, un atentado contra la soberanía del pueblo.

Bienvenidos sean sus abrazos, queridos amigos, malvenido sea este gobierno represor.

sábado, 27 de octubre de 2012

¿Qué se puede pensar de una mujer que se opera para lucir mejor?

Me encontré con una mujer que me encanta, que resulta que se operó las pelotas.

¿Qué se puede pensar de una mujer que se opera para lucir mejor? (meditación)

El intelecto rechaza con fuerza la ilusión de falsedad que crea el percibir un cuerpo que se sabe operado por mera vanidad, pero los sentidos son seducidos... "La ilusión de falsedad"... Algo que parece falso, que crea una falsedad ilusoria... Negación de la negación... Una falsedad ilusoria es una no falsedad... pero tampoco alcanza a ser verdadero. Quizá nada en los sentidos lo es.

Lo único que le interesa a la persona que se opera para lucir mejor (por vanidad), es que suba su número de seguidores y/o candidatos, y, quizá con ello, su seguridad y privilegios. Dicho así, qué importa que a mí no me guste. Si a mí no me gusta, habrá un crecido número de quienes sí les guste. 'Objetivamente' su nivel de éxito sexual, social y hasta económico tiende a incrementarse. Habremos de ver después de la primera apariencia si tiene algo que la defienda. Tal vez si, tal vez no, como todos.

Así ha sido siempre, con y sin operaciones. Y volvemos al punto de partida, pero en una espiral ilusoria, porque de algún modo, no parecen lo mismo las apariencias creadas por la vida, por Dios, y las apariencias creadas por el cirujano y unos billetes.

Pero, quizá lo único grave, será que las personas pretendan corregir con un bisturí cortando sus carnes, defectos y vacíos en el espíritu.

Si tiene usted un espíritu sano y elevado, tal vez tiene el derecho de operarse las pelotas. Aunque tal vez en dicho caso descubra que no lo necesita.

El siguiente paso sería ¿puede una operación estética, afectar o frenar el desarrollo espiritual o/y la belleza y salud de una relación humana?

domingo, 23 de septiembre de 2012

La Vida: pasado y expectativa

Mi Vida está más hecha de lo que ha sucedido, que de lo que he deseado y lo que he temido que suceda. Sin embargo, uno suele pensar que la Vida se parece más a aquello que desea y teme, que a lo que ha sucedido en efecto... Y esas expectativas pendientes son los acontecimientos que constituyen el mayor porcentaje de lo que sucede en la Vida.

Erik Quintanar

lunes, 2 de julio de 2012

Soberanía popular

Debemos luchar menos contra los presidentes (no del todo), y dirigir nuestros esfuerzos más bien hacia el congreso y las leyes. Si controlamos las leyes, controlamos a los presidentes y ministros.

Primera conclusión tras la elección. Las pruebas de la manipulación de las encuestas.


Una cosa que ni los priistas "razonables" podrán negar ahora ya con resultados del IFE (los cuales aún están en tela de juicio) es el hecho que tanto se empeñaron en negar, de que las encuestadoras MINTIERON toda la campaña y hasta sus encuestas de salida. Pues ahora en sus encuestas de salida tras la elección todas sacaron una ventaja de EPN de 11% sobre AMLO, antes de que el IFE pudiera dar resultados, para ir ganando aceptación y resignación, y hasta salieron sospechosamente igualitas (aunque durante la campaña siempre dijeron que la ventaja iba a ser bastante mayor, de entre 15 y 20%), cuando el IFE en su conteo rápido y en los resultados del Prep no ha podido sacar una ventaja superior a 7%, y no por los votos de JVM que al final se hayan ido con AMLO, sino que EPN no ha obtenido si acaso 38% (insisto, aún en tela de juicio), cuando todos afirmaban que obtendría más del 43% y hasta 48%. Es decir, que según ganaría con una ventaja de hasta 17%. 

10 puntos porcentuales menos de lo que decía que obtendría no es una simple contingencia. Más aún cuando lo sostuvieron sistemáticamente hasta el cansancio, incluso haciendo parecer necios a los que pensaban algo distinto y mostraban encuestas menos favorables a EPN.

Eso, a los ojos de cualquier persona sensata, es una clara muestra de manipulación de las encuestas para crear una impresión en el ciudadano que favoreciera con más votos a EPN y desalentar la oposición.

Algo se debe hacer para que esto no vuelva a ocurrir. Algo serio contra las encuestadoras que mienten. Para empezar.

lunes, 25 de junio de 2012

Aprender

La vida no vale más que la carne que somos, esta carne que se malluga, envejece y olvida...

no vale más que esta carne que somos, que algunas veces se excita... y otras no.

De ti aprendí. Me resistí a aprender, cuál necio que soy, pero aprendí. Sin sentir en mi carne tu carne.

De esta carne que somos aprendí.

sábado, 9 de junio de 2012

Interpelaciones del movimiento #YoSoy132. Por Enrique Dussel

Comparto este artículo del filósofo Argentino-mexicano Enrique Dussel.

Breve comentario.

Quizá no erremos en llamar al #YoSoy132 la primavera mexicana. Comparte naturaleza, genealogía y materia prima con otros movimientos en el mundo. Amén de su alcance y duración que llegue a tener, pertenece a una misma sustancia democratizadora de los nuevos tiempos de la tecnología y la comunicación libre y masiva, que está configurando fuertemente el nuevo rostro del mundo y nuestro modo de estar en él. Pero fundamentalmente, proviene de los "nuevos" jóvenes que han mamado bien el espíritu de la democracia de sus antecesores y maestros para expresarlo en los nuevos tiempos con una fuerza inaudita.

Si bien, el movimiento, como todos los movimientos sociales, enfrenta la apatía y la incredulidad que muchos sienten hacia las causas libertarias y democráticas, nadie podrá negar la importancia que está teniendo su irrupción en el país, aunque abunden ya los analistas dedicados a deslegitimar, desestimar y estigmatizar al movimiento, cuando no, a simplemente censurar e ignorar.

El movimiento #YoSoy132, como ellos mismos se autodenominan, es un movimiento apartidista, pero profundamente político. Y es cierto, y es necesario...


(Estractos)

"... El partidismo sería la fetichización de un medio considerado como fin. El partido es una organización en vista del ejercicio de la representación... "

"... Oponerse a un candidato producido como una mercancía por la televisión monopólica no es una opción partidista, sino esencialmente política. Los jóvenes intelectuales saben muy bien que apuntan al corazón del cinismo antidemocrático... "

"... Los estudiantes discuten que han recibido información de que de nuevo es posible una interferencia electrónica en el mecanismo de la contabilidad final de la elección. Para dar certeza a la recepción de los datos emanados de las mesas de votación sería necesario que hubiera más de un organismo que recibiera simultáneamente con el IFE toda la información. ¿Qué mejor que instituciones científicas de estadística de la UNAM y el IPN?... "

"(En 2006) Hubo un traspaso sistemático de votos del PRI (de Madrazo) al PAN (a Calderón), y no como pudiera pensarse del PRD (de López Obrador) al PAN"


Interpelaciones del movimiento #YoSoy132

Enrique Dussel*

En la historia, en la política, hay acontecimientos inesperados por la complejidad casi infinita de la articulación de agentes libres, acontecimientos cuya existencia responden a posibilidades estadísticas mínimas, que por ello se nos presentan sin previsión alguna. El surgimiento del movimiento #YoSoy132 es uno de esos acontecimientos inesperados y felices. ¡Sea bienvenido!

Hace poco escribía que la juventud árabe, israelí, española, griega, chilena, estadunidense, era parte de una “revolución política que cubrirá todo el siglo XXI, y que ustedes, y muchos otros (jóvenes) en otras regiones del mundo han comenzado ya” (1). El movimiento de estudiantes universitarios mexicanos, con conocimiento científico suficiente y conciencia crítica, es parte de ese movimiento mundial, y está desempeñando una función política profunda en este momento tan histórico que vive México.

Pienso que el movimiento nos interpela a todos los mexicanos, pero especialmente a las instancias representativas del Estado, a los partidos políticos (atados por sus contradicciones) y a los medios de comunicación monopólicos, antidemocráticos (2), con algunas propuestas que deseo indicar en este corto artículo. Creo que, en resumen, son tres.

La primera interpelación es que el movimiento se define como apartidista, pero sin embargo profundamente político. El partidismo sería la fetichización de un medio considerado como fin. El partido es una organización en vista del ejercicio de la representación: formando políticos, candidatos, programas de gobierno, proyectos de nación, etc. Son necesarios para la democracia. Pero el partidismo es la fetichización del partido. Si se lo constituye como un fin, si se lo instrumentaliza para lograr el interés egoísta y privado de sus miembros se niega el bien común. Su burocratización es su corrupción. Los sueldos de los representantes (desde diputado hasta presidente municipal) son jugosos, y corrompen desgraciadamente a muchos. Pero no optar por algún partido no es dejar de ser profundamente político. Y el movimiento es político porque asume la responsabilidad de limpiar una representación electoralera corrompida.

La segunda interpelación es correlativa de la primera. Porque es profundamente política y no corrompidamente partidista, exige el ejercicio ético de la política por medio de una democracia real, transparente; no cínica, aparente, hipócrita. La democracia no es sólo la elección de representantes. Además, cuando el representante se fetichiza intenta por cualquier medio (aún la guerra sucia por la propaganda calumniosa) ganar una elección haiga sido como haiga sido. Es la corrupción ética extrema de la democracia, porque el cómo (el modo como) alguien es electo constituye la esencia de la legitimidad, porque garantiza la participación simétrica de los electores. Y por ello, los estudiantes de comunicación del movimiento #YoSoy132 fueron a la esencia del proceso de la formación de la opinión pública (momento fundamental de la democracia) que hoy son los medios de comunicación. Si en un país (y es el caso de México) no hay libertad de medios de comunicación (empezando por la televisión que entre nosotros es monopólica, y corrupta por lo tanto) se puede “producir un candidatos” así como se produce por la propaganda la necesidad de una mercancía. Atacando el monopolio de la media el movimiento #YoSoy132 toca la esencia de la democracia en nuestra edad signada por la tecnología electrónica. Oponerse a un candidato producido como una mercancía por la televisión monopólica no es una opción partidista, sino esencialmente política. Los jóvenes intelectuales saben muy bien que apuntan al corazón del cinismo antidemocrático cobijado bajo la palabrería superficial de una aparente democracia.

Hay por último una tercerainterpelación. En las asambleas estudiantiles he escuchado que ya se habla seriamente de otro aspecto aparentemente formal, pero que es igualmente esencial. El fraude electrónico de 2006, y lo digo con conciencia ética al leer las conclusiones de científicos como el Dr. Víctor Romero Rochín (del Instituto de Física de la UNAM) y del Dr. Miguel de Icaza-Herrera (del Centro de Física Aplicada de la misma Universidad) (3), no debería repetirse en 2012. Los estudiantes discuten que han recibido información de que de nuevo es posible una interferencia electrónica en el mecanismo de la contabilidad final de la elección. Para dar certeza a la recepción de los datos emanados de las mesas de votación sería necesario que hubiera más de un organismo que recibiera simultáneamente con el IFE toda la información. ¿Qué mejor que instituciones científicas de estadística de la UNAM y el IPN? De esta manera habría certeza de la suma final procedentes de las 130 mil mesas. El IFE no podría sentirse aludido, porque la ciudadanía tiene fundadas dudas acerca de lo acontecido en 2006, ya que en esa ocasión no se quiso contar el total de las boletas de los votantes. Para eliminar dudas habría que obrar ahora con transparente metodología. Los estudiantes tienen todo el derecho de presionar para que la información sea recibida por organismos apartidistasque expresen una participación activa de la ciudadanía por sus instituciones públicas especializadas en matemática y estadística que superan en mucho la inexperiencia del IFE en estas disciplinas, y que por desgracia la confían a entidades desconocidas (¿el caso de Hildebrando?), a las que se les deja la responsabilidad final de un acto transcendental para la vida política del país. Todas las garantías que se han querido dar en los pasos anteriores pueden quedar borradas por el acto final dudoso del computo electrónico, que ha sido probado presentó en 2006 defectos nunca aclarados. Es una cuestión entonces de la que el movimiento #YoSoy132 va tomando conciencia y que es decisivo dentro del proceso democrático cuando se usa una tecnología electrónica.

*Filósofo, participante del #YoSoy132-Académico.

(1) Carta a los indignados, editorialLa Jornada, México, 2011, p. 21.

(2) No es accidental que alumnos de la carrera de Comunicación en la Ibero (algunos de los cuales estuvieron presentes eventualmente en una conferencia que pronuncié sobre filosofía política en esa universidad unos días antes) sean dirigentes de ese movimiento.

(3) Ellos han demostrado matemáticamente según las técnicas estadísticas cuál fue el mecanismo electrónico del fraude por lainterferencia del sistema de cómputo del IFE (¿el famoso Hildebrando?), debido a que el mero azar no podía dar los resultados de la suma de la información de los cómputos que daba a conocer el indicado IFE. La programación electrónica estaba diseñada para que el PAN triunfara al final por el 1 por ciento. Hubo un traspaso sistemático de votos del PRI (de Madrazo) al PAN (a Calderón), y no como pudiera pensarse del PRD (de López Obrador) al PAN, además de un inmenso número de irregularidades en las mismas casillas (a ras del suelo)

Artículo disponible en:

domingo, 8 de abril de 2012

El Éxito, la Felicidad y la Verdad.

Las personas no deberían buscar el Éxito y la Felicidad. Deberían buscar la Verdad, y en ello y a partir de ello tener éxito, y con ello y a partir de ello encontrar felicidad.

domingo, 25 de marzo de 2012

Bio

Concebido un atardecer ante el guiño de una luna menguante que ya asomaba, en un lejano valle, sobre la hierba seca de la estepa, en el vientre de una mujer silvestre de ojos limpios y labios ardientes. Hijo de un viajero docto y con aire elegante que perdió los modales y encontró la decencia entre las piernas y los brazos de una extraña corazón de fuego, que le robó el alma con su mirada.

Eso me narró una tía adoptiva, que me crió desde que desaparecieron y no volví a saber de ellos. Apenas los conocí.

Un borracho en una cantina me dijo que él la conoció, que era prostituta fina en la Ciudad de México. Mucho más acá de las grandes estepas. Una hermosa prostituta de corazón generoso, que por ayudar a un hombre perdido, con asilo y comida, terminó procreándome accidentalmente entre palabras dulces de amor y el frenesí casi adolescente que aquel hombre sentía por sus caderas. Un poeta mendigo con el vigor íntimo de un toro.

"Cecilia y Luterio", dice el tejido en la cobija con la que me cubrían del frío por las noches desde pequeño. La misma que sirvió de colchón aquella noche que me procrearon y que mi padre guardó con devoción por año y medio, hasta que se enteró que Cecilia había parido un hijo suyo y la buscó como un loco, hasta encontrarla y darme su nombre.

jueves, 22 de marzo de 2012

Sobre el objeto de la filosofía en la vida común (reflexión)

Una buena filosofía, en algún punto, se convierte en una filosofía práctica y como tal, siempre busca, de algún modo, lograr que las personas dejen de hacer lo que están haciendo, o lo hagan de un modo distinto, o lo hagan con otra actitud, lo que a la larga se convertirá en decisiones diferentes, en acciones diferentes, en una vida diferente. Y así es como la filosofía cambia el mundo. Pero aunque los cambios se quedaran únicamente en la mente del que filosofa, para él el mundo ha cambiado para siempre.

sábado, 17 de marzo de 2012

Aborto (reflexión)

El aborto podrá ser un problema moral o religioso, del que nadie puede asumirse poseedor de la respuesta. Pero no es un problema legal. No se puede obligar con la ley a una mujer a aceptar en su cuerpo y engendrar a un ser que no desea. Sin embargo, parece obligado para toda sociedad humana sana hacer comprender a la embarazada que su infelicidad por tal situación no es tan importante como la muerte de un nuevo ser, que su felicidad no es más importante que la vida de la criatura, y empujarla por cuánto sea humanamente posible, incluso de modo ilegal si es necesario, puesto que la vida es más importante que la ley, para que lo engendre y cuide hasta que alguien más, sino ella, pueda hacerse responsable de su crecimiento y maduración.

La ley tampoco debe ser cómplice del aborto a modo de facilitarlo o procurar los medios para realizarlo, ni aún que sea para salvaguardar la salud de la abortante. El riesgo que ella corre es por cuenta propia. La ley no debe elegir entre la vida de la madre y el hijo. Como tal, el aborto, debe ser asunto privado y no público, en tanto que el nuevo ser no nazca.

El médico que realiza un aborto tampoco debe ser perseguido por la ley, en tanto que la decisión es privada de la madre, aunque fuese moral o religiosamente una mala decisión.

Erik Quintanar

martes, 13 de marzo de 2012

Veintidós veintidós, la obra (relato)






Hace un par de semanas asistí con mi madre a ver la obra veintidós veintidós de Odin Dupeyron en la que él mismo actúa a dueto con Mauricio Ochmann. Por azares del destino, por lo que sea, un colega me vendió un par de boletos que promovían para obra benéfica y me decidí.


Me gustó la obra. Pese al frío que padecimos cuando encendieron ingratamente la ventilación del teatro, me divertí, me reí bastante, me gustó compartir ese momento con mi madre y, sobre todo, hice valer el objetivo de la obra: me traje cosas para reflexionar. El tema, el valor de la vida una vez arrojados a la muerte.


La puerta al tema se abre en la pregunta “… ¿de qué no te quieres perder?” lanzada desde el programa de mano como parte del slogan y la acción comienza en la determinación dignificante de un suicida.



Mauricio Ochmann interpreta a un hombre atormentado por la ruindad de su vida, que le ha venido convenciendo que su vida no es de él. "Al menos quiero ser dueño de mi muerte", lanza a su grabadora, mientras declara el testimonio que habrán de encontrar quienes lo hallen muerto una vez consumado su final. La vida lo ha tratado mal, el hombre meditabundo explica y da cuenta del porqué ha decidido “adelantar” su muerte, dejando a sus dos hijos pequeños al destino, de la mano de la mujer que lo dejó y se casó con otro. 

Odin Dupeyron representa a un personaje llamado ATT que acude en un espacio-tiempo entre la vida y la muerte, a levantar el reporte de las circunstancias y a facilitar el final de la vida, y que es el encargado de “cantar” la muerte. Un personaje comiquísimo, indispensable para finalmente comprender porqué no se debía morir. 

El ATT complace al suicida antes de su momento final al responderle algunas preguntas que todos quisieran saber antes de morir, antes de que su muerte sea definitivamente “cantada”. ¿Qué hubiera sido de él si no muriera? ¿Qué sería de sus hijos? ¿Qué razón tendría vivir? ¿Qué será de uno después de la muerte? ¿Debió seguir viviendo? 

Es una obra entretenida, divertida, y reflexiva, con un mensaje filosófico claro que cualquiera deberá aprender para poder vivir y gozar la vida, con una contundente ausencia de dogmatismos y religiosidad salvadora: Ser responsables de sí mismos.

Las actuaciones de Dupeyron y Ochmann me parecen muy adecuadas al objeto de la obra.



La obra se representa en el Teatro Ofelia de la Ciudad de México y es muy recomendable por $350.00 en taquilla.


Erik Quintanar

domingo, 11 de marzo de 2012

Internet y el mundo de los sentidos.

El mundo está lleno de información, cada vez más abundante, sin por ello tener necesariamente mayor alcance. Es complicado tener una opinión salvadora de la vida entre toda esa maraña de estímulos e ideas que nos invaden los sentidos y la mente. Algo a qué sujetarse. No queda más que ser un auténtico surfista con las piernas y las manos, una caldera en el corazón y una noche silenciosa en la mente.

jueves, 8 de marzo de 2012

Día Internacional de la Mujer (reflexiones)

Una sociedad donde el desarrollo de sus mujeres está atrasado, es una sociedad atrasada. A no ser que supongamos que el hogar (sin excluirlo, pero sin hacerlo forzoso) la pasividad y la obediencia al hombre son el único desarrollo que debe tener la mujer.

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Si festejamos (conmemoramos) el día de la mujer, es porque 364 días del año (al menos) no hay igualdad con la mujer. Si festejamos (conmemoramos) el día de la igualdad de los sexos, es porque 364 días (al menos) no hay igualdad entre los sexos. Si instauramos el día mundial contra el sexismo y la exclusión será porque 364 días (al menos) hay sexismo y exclusión. Si decidimos festejar el día del amor (otro) y el respeto entre los sexos para borrar el sesgo de exclusión inherente a un festejo así, es porque 364 días (al menos) no hay amor ni respeto entre los sexos. Si no decidimos instaurar el Día Internacional del Hombre para equilibrar la balanza (o para ocultar la violencia contra las mujeres) será porque nos gana la vergüenza. Y aún así parece tan contradictorio y primitivo festejar o conmemorar un día como el Día Internacional de la Mujer. Habríamos de acordarnos lo maravillosos que somos ambos sexos los 365 días del año (al menos) y actuar con amor y respeto en consecuencia.

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#MujeresPónganseAlPedo. La dominación y la violencia parecen normales si el dominado y violentado no se pone al pedo. Así somos de animales. Hasta que un par de ojos nos obligan a mirarlos para comprender que en ellos se refleja un ser digno, y entonces crecer.

domingo, 19 de febrero de 2012

El Veto de Chivas al diario Récord. Libertad de expresión: Análisis

Conceptos clave: Institución privada y pública, Veto, Censura, Deporte-Espectáculo, Profesionalismo, Verdad, Justicia, Democracia


Artistas, músicos, intelectuales y periodistas de todos los frentes y perfiles políticos, destacado los que suelen defender valores democráticos, parecen expresar al unísono su rechazo a las acciones de veto de la directiva del Club Deportivo Guadalajara contra el diario deportivo Récord. Al menos así lo presenta el propio Récord, aunque también algunos comunicadores de otros medios importantes y destacados líderes de opinión.

La discusión se centra en que el acto realizado es un Veto. Ya no importan los argumentos ni las razones y motivaciones que dieron origen a ello ni de si se trata de una institución privada, aunque de interés público. El veto en sí mismo acapara todos los reflectores y se le declara terrible per se. Porque es antidemocrático, autoritario, la expresión más terrible y primitiva del ser humano que arrastra al abuso y la injusticia. Nadie lee ni oye más allá. Todos apuntan con el dedo a quien ha osado vetar a un medio de comunicación, en una tierra que pretende ser democrática y por ende, hogar de la libertad de expresión. Pero alguien debería poner un poco de freno a todo este frenesí “inquisidor” contra los injustos y autoritarios dueños de un equipo de fútbol.

Sin pretender ser abogado del diablo, ¿quién se detiene a reflexionar sobre el origen integral del escozor que provoca esta situación?¿Quién se detiene un momento a revisar si acaso no también el diario deportivo ha incurrido en injusticia, en falta de profesionalismo, en instigación al desorden y el odio. En la tierra de la libertad de expresión, valor democrático fundamental, los fariseos se arrancan las vestiduras en defensa de los sacrosantos medios de comunicación que velan estoicamente por nuestro derecho a la “información” y encabezan nuestro derecho al libre pensamiento y libre expresión. Bueno, hasta Paty Chapoy reclama su lugar en el santoral.

Y no es que esté mal, ni mucho menos, si bien, por el contrario, es necesario que defendamos el derecho a la libre expresión ante cualquier amenaza del poder público que atente contra la democracia, la verdad y la justicia, es necesario que aprendamos a analizar con más cautela los hechos cotidianos y distinguir lo que es diferente de lo que es igual, para pensar y actuar ordenadamente y con rumbo.

A nadie importa, nadie se detiene a revisar si es verdadero el argumento, o razón, o motivo, de los miembros directivos, sobre que existieron amenazas de muerte por el ambiente de odio contra algunos de ellos (no importa si sólo fue por Twitter, una amenaza de muerte siempre debe ser tomada con toda la seriedad posible, so pena de no tener a quien echarle en cara el arrepentimiento cuando es demasiado tarde)

Para empezar, considero que debemos percatarnos que no es lo mismo veto que censura, ni tampoco toda censura es antidemocrática por sí misma. Como tampoco la libertad de expresión puede significar libertad de injuria, malinformación y mentira. Una distinción análoga, o mejor dicho, analítica, es la distinción entre Libertad y Libertinaje que tan familiar es a los predicadores religiosos cuando tratan de conducir nuestras vidas. Pero sin apelar a argumentos moralinos, es preciso que analicemos con la misma severidad a quien es autoritario y antidemocrático, que a quien malinforma, desinforma y pervierte la opinión pública, con fines económicos, perversos ingenuos o cualesquiera que sean, llegando a desatar caos y agresiones a las personas. Y digo analizar, mucho antes que decir sancionar, pues habremos de arrojar la primera piedra antes de poder hacer eso.

Vetar a un medio periodístico o de comunicación no significa censurar su libertad de expresión. Máxime cuando el veto no es ejercido por una autoridad pública, sino por una entidad privada. Hemos de analizar que si bien lo ideal es que cada persona o institución sepa responder con madurez ante cualquier ataque, ya sea falso o verdadero, antes de recurrir al veto, vetar habría de ser un derecho inalienable de cada uno de nosotros cuando no podemos o no queremos convivir y ser amables y hospitalarios con quien sentimos que nos agrede. Vetar a un periodista, persona, empresa, o quien sea, no debe ser confundido con un acto de censura que reprime la libertad de expresión, también condición inalienable para que exista justicia y democracia.

Ahora bien, si bien es cierto que debemos sacar nuestras garras y mostrar los dientes ante cualquier intento de la autoridad pública de censurar la libre expresión de los ciudadanos, la censura como tal, no necesariamente es antidemocrática si analizamos con madurez y dejamos de arrancarnos el pelo libertario. Aunque sí lo es la forma en que suelen hacer uso de ella los gobiernos.

Pero es preciso que tengamos claros los objetivos de toda discusión para no ser campechanos y viscerales, antes que útiles. El meollo de todo este asunto no puede ser, a mi entender, otro que la búsqueda de un mejor fútbol mexicano, entendido en su doble dimensión de deporte-espectáculo, y por tanto, con una labor social y un compromiso con el público. Ahora que, el tema se ha exacerbado porque trastoca, o creemos que trastoca, valores fundamentales de nuestra vida pública, en donde el objetivo finalmente sería un mejor país, un mejor México, en tanto sentimos vulnerados los pilares de la democracia que ha de darnos la justicia.

Pero si bien debemos desterrar de nuestros corazones todo intento de autoritarismo para garantizar que nuestros pueblos no vuelvan a caer en el error y terror de la dictadura y el totalitarismo, para lograr un mejor país es indispensable también que nos apeguemos cabalmente al principio de la Verdad, y es ahí en dónde tenemos que poner énfasis en los medios de comunicación que suelen ser faltos de veracidad, o cuando menos, faltos de profesionalismo. Amarillistas, pues.

El profesionalismo es un deber moral que uno adquiere al cobrar por algo o prestar un servicio, un deber con el beneficiario(s) de tal servicio. Y es el deber de hacerlo bien y conforme a los parámetros establecidos por la sociedad y autoridades en la materia que velan por el interés general. Y si bien, a los dueños de los equipos de fútbol suele faltarles comprender que sus empresas (equipos) son más que una empresa privada, que son de interés público y popular, para poder desempeñar un profesionalismo cabal en su área directiva, también nuestro periodismo necesita crecer a pasos agigantados para acercarse al profesionalismo que necesita un mejor México.
Es preciso que se establezcan adecuadamente y legalicen criterios, si no de verdad, si por lo menos de veracidad, para poder juzgar y en su caso sancionar a quien alevosa o irresponsablemente difunda información infundada. El riesgo de poner en manos de las autoridades el poder de juzgar lo que es verdadero y lo que no lo es es grande, muy grande. Sin embargo, el tema no debe soslayarse. Más de uno en el mundo ha muerto por chismes y acosos iniciados por algún periodista o medio de comunicación sin escrúpulos, escondido bajo el regazo de la libertad de expresión. Necesitamos criterios de veracidad bien establecidos y penas suficientes para quienes atenten contra ellos.

La pregunta ahora sería ¿qué debe hacer una persona, empresa o institución cuando un medio de comunicación difunde (y si lo hace reiteradamente) información que considera falsa y/o agraviosa? ¿Cómo se debe responder a los periodistas que suelen publicar cosas que nos afectan y que consideramos falsas? Debe haber alguna respuesta que eleve la calidad de ambos.


Erik Quintanar